3 Razones Por Las Que Los Atletas Se Lesionan.


Pareciera que los deportistas de hoy en día se lesionan a un ritmo mayor que nunca.

Pero lo que es aún más triste es que estas lesiones no sólo vienen a un ritmo más rápido, sino que parecen ser más graves.

¿Quiere algunos datos fríos y duros?

Soy un gran creyente de que las lesiones son multifactoriales. Por ejemplo, si alguien tiene un gran "ángulo Q" en su rodilla, esa no es la única razón por la que se rompe el LCA.

O, simplemente porque alguien tiene una pobre "relación de fuerza de cuads: isquios", esa no es la única razón por la que termine con un desgarro en los isquiosurales.

Después de ver deportes durante toda mi vida y de 16 años trabajando en la industria, puedo decirles que veo algunos hilos comunes que sin duda contribuyen al aumento de lesiones.

También creo que se puede poner en "cubos" las lesiones en áreas primarias:

1.    Los atletas que han perdido la capacidad de flexionarse y "doblarse",

2.    Los atletas que han perdido su capacidad para absorber y reducir su fuerza (es decir, tienen escasos "frenos"), y

3.    Los atletas que no tienen la capacidad de trabajo para satisfacer las necesidades y demandas de su deporte.

Vamos a ver cada uno de estos cubos en más profundidad y proporcionar algunas respuestas para ayudar a construir atletas más fuertes, más sanos y más resistentes.


#1: No Pueden Flexionarse.

Imagine un corredor posterior en el fútbol americano que llega fuerte a un corte.

Él ve a un apoyador yendo hacia a él y decide que su mejor plan de ataque es plantarse, cortar e ir en la dirección opuesta.

Así que va duro en su corte, pero su sistema no le permite flexionarse en las caderas, rodillas y tobillos para absorber la fuerza.

Así que en lugar de flexionarse, se rompe, en este caso, él se rompe su LCA.

Ahora, aquí es donde las cosas van más allá de la biomecánica básica. Como seres humanos, estamos constantemente en un estado de flujo.

Nuestro cuerpo está constantemente interpretando y respondiendo al medio ambiente y a los estímulos que nos rodean. Al mismo tiempo, está haciendo pequeños cambios para ajustar nuestro sistema de modo de mantenernos en homeostasis.

Ahora, ésta es la mala noticia: estamos más estresados, ansiosos y crónicamente inflamados que nunca antes.

Pero, ¿qué hace toda esta tensión e inflamación en nuestro cuerpo en un sentido biomecánico?

Un excesivo estrés o inflamación conduce a una respuesta simpática: entramos en el modo de lucha o huida, excitando a nuestro cuerpo para sobrevivir bloqueándonos a nosotros mismos en el plano sagital.

Si vemos a un oso en el bosque, queremos tener esta respuesta simpática y queremos encerrarnos en el plano sagital.

Comenzamos a respirar pesado, elevamos el ritmo cardiaco y el flujo sanguíneo es re-dirigido a nuestra musculatura. ¡Nosotros también nos bloqueamos de modo que podamos correr rápido en línea recta e irnos volando de allí!

Y si bien eso está muy bien si estamos huyendo de un oso en el bosque (o empujando un RP en el gimnasio), es un gran problema si no podemos desactivar nuestro sistema nervioso simpático a lo largo del día.

Compare a nuestro sistema de nervioso autónomo con una perilla de volumen en la radio. Si está escuchando a Pantera y tratando de empujar cargas pesadas, desea girarla hasta un 11.

Pero si está a los mimos con su chica, escuchando Al Green, el 11 no es realmente apropiado.

Mejor llevarlo a un 3 o 4, playboy.

No debería ser ninguna sorpresa, pero así es cómo funcionan las cosas también en cuanto a la preparación física. No hay bueno o malo, hay un "momento adecuado y un lugar correcto," donde es el contexto lo que realmente importa:

•    Necesitamos extensión para acelerar, para correr rápido en línea recta o para empujar a un oponente fuera de nosotros.
•    Necesitamos flexión para desacelerar, cambiar de nivel y demostrar movilidad.

Si no tiene la capacidad de flexión, pierde la capacidad para cambiar de altura.

Pruebe este simple truco:

Póngase de pie y asuma una postura agazapada. Coloque las manos sobre los hombros como si fuese a hacer una sentadilla por detrás, arqueando la espalda mientras hincha el pecho.

Tome una bocanada grande de aire y baje en sentadilla tan abajo como le sea posible. Mida no sólo la profundidad a la que hace sentadillas, sino también cómo se siente.

Ahora vamos a voltear la secuencia de comandos. Coloque las manos lejos y delante de usted. Exhale y deje que las costillas bajen.

Ahora baje en sentadilla tanto como pueda, y mida su profundidad y cuánta tensión percibe.

Copado, ¿EH?

¿Acabo de aumentar su movilidad?

¿O simplemente le brindé acceso a la movilidad que ya tenía?

Ahora vamos a llevar esto al deporte. Todos hemos escuchado a un entrenador de baloncesto o béisbol gritando a un atleta a "baja tu trasero".

Pero ¿qué pasa si el atleta simplemente no puede hacer eso?

¿Qué pasa si él está tan estresado, es decir, tan extendido, que su sistema no puede realizar esa tarea?

No importa cuántas veces le grite a un atleta. Hasta abordar los factores de estrés subyacentes y restaurar la flexión al sistema, nunca alcanzará las posiciones que desea.

¡Cómo Arreglarlo!

Entonces, ¿cómo hacemos para arreglarlo?

En lugar de abordar la causa raíz, miramos a un atleta y simplemente decimos:

"Este tipo es demasiado rígido, sólo necesita más entrenamiento de movilidad. Vamos a hacerle que haga Yoga durante un mes y debe mejorarse".

Es como tratar de utilizar una curita para cubrir una ruptura de la aorta; ¡no se va a pegar!

La forma más sencilla de abordar este patrón simpático dominante/biomecánicamente extendido es enseñarles a nuestros atletas a flexionarse. Y la forma más fácil de enseñar a un atleta a la flexión es enseñarle cómo exhalar.

La exhalación conduce a la flexión. Restaura una relación más óptima entre la caja torácica inferior y la pelvis, lo que permite que el cuerpo salga del modo de "lucha o huída".

Además, una vez ocurre la flexión, usted empieza a volver a darle opciones al cuerpo. Permite que el atleta salga del plano sagital y (esperemos) restaura el movimiento en los planos frontal y transversal.

Por lo que aprender a exhalar y flexionarse es un gran punto de partida. Pero tenemos que ir más profundo.

Con todos mis atletas, trato de tener una charla sobre la pirámide de rendimiento.

Pongo un gran énfasis en el nivel inferior, que es su fundamento.

•    ¿Están ellos comiendo alimentos saludables que nutren y brindan combustible a sus cuerpos?
•    ¿Están obteniendo suficiente sueño profundo, reparador?
•    ¿Están ellos gestionando su estrés fuera del gimnasio?

Fallar en abordar temprano estos problemas no solo afectará su capacidad de flexionarse y doblarse, sino también su recuperación como un todo.

Así que esa incapacidad para doblarse es un gran problema, y directamente afecta este siguiente elemento, también…


#2: No Tienen Frenos.

Cuando nos encerrarnos en el plano sagital, eso no sólo restringe nuestra capacidad para demostrar movilidad y cambiar de nivel, sino también nos pone una en un estado constante de propulsión.

Pruebe esto:

Póngase de pie y arquee duro la espalda e hinche el pecho. ¿Dónde se mueve su peso?
Como puede ver y sentir, la extensión nos impulsa hacia adelante. Una vez más, esto es lo que nos permite acelerar, correr rápido y saltar alto.

Pero ¿qué pasa si nuestro objetivo es reducir la velocidad?

¿Llegar a ese corte duro, absorber la fuerza y luego explotar de nuevo?

Como se puede ver, el punto #1 y el punto 2 van en la mano. Si usted no puede flexionarse, su cuerpo no está en condiciones de absorber fuerza.

Pero en realidad, esto se pone peor, porque gran parte del entrenamiento que realizamos en el gimnasio o en la pista, sólo refuerza esto.

Ponemos todo nuestros recursos y valores en números, ya sea un 40 más rápido, un salto vertical más grande, o hacer una sentadilla que quede en el tablero de registros.

Es triste, pero el valor que colocamos en nosotros mismos como "entrenadores" gira en torno a nuestra capacidad para producir fuerza, con poco (o ningún) énfasis en la absorción de fuerza.

El trabajo de velocidad, fuerza y potencia que estamos haciendo definitivamente tiene valor, pero debemos preguntarnos más a nosotros mismos como profesión.

¿Cómo podemos desarrollar un programa que no se base únicamente en números y producción, sino que más bien busque construir a un atleta rápido, fuerte y resistente?

¡Cómo Arreglarlo!

Nuestro principal objetivo debe ser recuperar la flexión. Si no se flexiona, su cuerpo siempre estará en un estado de propulsión.

La respuesta fácil es trabajar en el sistema biomecánico e incorporar reajustes, exhalar y programación inteligente. El panorama, otra vez, se centra en la reducción del estrés y conseguir que todos los sistemas del cuerpo trabajen a un nivel superior.

El segundo paso debe hacer hincapié en la desaceleración y la fuerza de absorción en períodos de tiempo durante todo el año.

Las posibilidades son, que a medida que la calidad del movimiento mejora (a través de una flexión mejorada), cómo el cuerpo expresa el movimiento será diferente también.

Sus sentadillas serán más "cuclilleras" y más verticales.

Sus bisagras serán más "abisagradas" y usted tendrá mejor acceso y será capaz de cargar los isquiosurales.

Para eso, se necesita un periodo de tiempo donde concentrarse en el movimiento lento y controlado, para ayudar al atleta a "sentir" donde está en el espacio.

Una vez que se mejora el control motor, luego hay que ir a ejercicios de desaceleración que aumenten la velocidad.

En lugar de realizar una sentadilla, podría moverse a un aterrizaje desde altitud.

En lugar de una estocada lateral, podría pasar a un salto lateral y sostén.

El objetivo aquí es tomar los elementos de calidad y control de movimiento y ahora agregarles ese elemento de velocidad a la ecuación.

Una vez que un atleta puede ejecutar de manera lenta y controlada Y puede absorber fuerza, ahora es el momento para soltarlo y permitirle la máxima expresión del movimiento deportivo.

Pero no puedo subrayar esto lo suficientemente fuerte, tómese tiempo para construir un buen atleta desde el inicio.

No salte los pasos.

No se impaciente.

Hágalo bien desde el comienzo, y usted será recompensado con un atleta que rendirá en un alto nivel en los años por venir.


#3: Su Capacidad de Trabajo Apesta.

La razón final por la que los atletas se lesionan es simple:

Su capacidad de trabajo apesta.

Podemos ver esto como una extensión (chiste intencional) de los aspectos mencionados anteriormente.

El atleta se estresa y entra por defecto en el plano sagital.

Ahora pierde su capacidad para flexionarse, y está bloqueado en un estado de producción de fuerza: demoliendo con eficacia su capacidad de absorber fuerza.

Estar en este modelo basado en la extensión, también nos obliga a depender excesivamente de las vías de energía anaeróbicas (en comparación con las aeróbicas).

Ahora, obviamente existen momentos donde el atleta es el único culpable.

Si un atleta no hace nada durante todo el período de fuera de temporada y luego se presenta al campamento con sobrepeso y fuera de forma, no tiene a nadie a quien culpar sino a sí mismo.

Sin embargo, si un atleta está trabajando como un condenado y los métodos que se le administran son defectuosos, la culpa radica exclusivamente en el entrenador.

Uno de los mayores problemas que tenemos estos días en el entrenamiento es una mala comprensión de la fisiología y las vías de energía de las que dependemos en el deporte competitivo.

El sistema de energía aeróbico ha sido vilipendiado durante años, incluso aunque funciones principales son:

1.    Crear energía durante períodos prolongados de tiempo (por ejemplo, baloncesto, fútbol, rugby, fútbol australiano, etcétera.)

2.    Recargar nuestro sistema anaerobio de modo que podamos ser rápidos y explosivos cuando necesitamos serlo.

Por esta razón he sido, por años, un gran propulsor del enorme trabajo de Joel Jamieson. Joel ha hecho un trabajo fantástico en mostrar la interacción entre las diversas vías y cómo maximizar el rendimiento de cada sistema.

¡Cómo Arreglarlo!

Poniéndonos serios, su entrenamiento de sistemas de energías es un gran paso en la dirección correcta. Felicitaciones a usted por tomar los pasos necesarios para elevar su juego.
La desventaja aquí es esta: ¡no hay manera de que pueda hacer justicia a este tema en pocas palabras!

En su lugar, le recomiendo que lea los siguientes artículos sobre sistemas de energía y entrenamiento aeróbico. Estos artículos le darán un montón de reflexiones y le ayudarán a comenzar a construir mejores programas de acondicionamiento para sus atletas.

Más allá de eso, no se olvide de escuchar los podcasts que he hecho con Joel Jamieson, que también aparecen en mi página web. Una cosa en la que Joel hace hincapié es en mantener la calidad/integridad del movimiento cuando se está cansado.

Recuerde, a medida que un atleta se fatiga, es más probable que entre "por defecto" a su plano sagital. Y cuanto más sagital se pone, más anaeróbico se vuelve.

¿Y cuánto más anaeróbico se pone? Bueno, ya ve a dónde voy con esto, es un círculo vicioso.

Céntrese no solo en construir capacidad, sino también en hacerlo al tiempo que se mantiene una alta calidad del movimiento.


Resumen.

Este artículo tomó un camino más largo de lo que esperaba, y eso sucedió por dos razones:

1.    Este es un tema muy amplio y es difícil limitar su alcance y

2.    Quise ser lo más claro posible mientras lo escribía.

En cuanto al entrenamiento, no hay absolutos.

No hay blanco o negro, bueno o malo. Es una escala de grises, un continuum y conjeturas educadas.

Sin embargo, las tres razones que di anteriormente decididamente están jugando un papel en las tasas de lesiones que vemos hoy día.

Y, si somos serios en crecer como profesión y ayudar a tantos atletas como sea posible en el camino, tenemos que buscar tan profundamente como sea viable en estas tres áreas de la preparación física.

Enseñe a sus atletas a doblarse.

Enseñe a sus atletas a absorber fuerza.

Y brinde a sus atletas capacidad de trabajo específica para el deporte.

Le garantizo que si podemos hacer esto, nuestra próxima generación de atletas será más resistente durante y después, de su carrera como jugadores.

Todo lo mejor

MR


Acerca del Autor.

Mike Robertson es Presidente de Robertson Training Systems y co-propietario del Indianapolis Fitness and Sports Training (I-FAST) en Indianápolis, Indiana. Tiene un Máster en Biomecánica Deportiva y ha sido competidor de Powerlifting y entrenador asistente para el seleccionado de EEUU para el mundial de press de banca en el año 2004. Mike ha hecho un nombre por sí mismo como uno de los entrenadores de rendimiento de primera clase mundial, ayudando a clientes y atletas de todos los ámbitos de la vida a alcanzar sus objetivos físicos y de rendimiento deportivo.

http://robertsontrainingsystems.com

Traducido por Juan Ignacio Arenillas con autorización del autor.

Imagen de Portada por Nathan Rupert vía Flickr: https://www.flickr.com/photos/nathaninsandiego/12628356023/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *