El Menú de Ejercicios Entrenables

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Nota de Mike Robertson: en cuanto al entrenamiento, me encanta el enfoque de Chris Chase.

Aquí tiene a un hombre que ha entrenado en prácticamente todos los niveles, y que tiene un enfoque verdaderamente pragmático hacia el entrenamiento.

En este artículo, habla acerca de por qué tenemos que alejarnos de la idea de "corregir" el movimiento de nuestros clientes y, en su lugar, centrarnos en la expansión de lo que él describe como el "Menú Entrenable".

¿Intrigado? Bueno, aquí está Chris…
 


La medida del éxito de un entrenador puede cambiar en el transcurso de una carrera a medida que él o ella, aprende y gana experiencia. Establecer lo que importa y determinar las mejores prácticas, basadas en las metas en las que se centra el atleta, es el marco de referencia a partir del cual se forma el menú de ejercicios entrenables.

Un ejercicio o cualquier otro reto presentado a un atleta, es entrenable cuando puede realizarse de una manera que maximice las consecuencias beneficiosas previstas.

Las consecuencias beneficiosas previstas variarán, dependiendo de lo que la persona ve como positivo y negativo, en relación con sus metas. Cada ejercicio o desafío de movimiento, sin importar la estrategia que se utilice, tiene consecuencias positivas y negativas.

Las consecuencias negativas pueden ser aceptadas debido a la creencia de que la consecuencia beneficiosa de rendimiento llevará a triunfos, campeonatos, etcétera.

Es claro entonces que los métodos de ejercicio no siempre son favorables a la salud y el bienestar general y simplemente puede que atiendan a las metas de un individuo.

Un gran fisioterapeuta una vez dijo, "las demandas agudas triunfan por sobre los costos crónicos".

Existe un alto riesgo y una recompensa potencialmente alta asociada a practicar un deporte. El atleta acepta ese riesgo sabiendo que el deporte puede ser el vehículo para alcanzar una meta positiva, a pesar de que los costos crónicos pueden ser perjudiciales para la salud general más adelante en vida.

La práctica de fuerza y acondicionamiento de un atleta debe ser de bajo riesgo. Arriésguese en su deporte, no durante la preparación física.

El menú de ejercicios entrenables asume las prácticas del entrenador de fuerza bajo un enfoque basado en la solución. Esto requiere pensamiento crítico e información, de referencia imparcial y basada en la ciencia, para determinar la intervención adecuada.

Desafortunadamente la profesión de fuerza y acondicionamiento tiene una tendencia a alimentarse de la polarización. La polarización es el enemigo del progreso de mente abierta, ya que no podemos ayudar, sino simplemente oscilar el péndulo de extremo a extremo, necesitando siempre de un método asociado a una tribu.

Afortunadamente, el darse cuenta de que hay muchos tonos de gris entre lo bueno y lo malo comienza a ampliar el menú de muchos entrenadores. Menos conversaciones acerca de la sentadilla paralela, han llevado a más conversaciones acerca de cómo determinar la sentadilla correcta, por ejemplo, de modo que maximice lo positivo.

Las consecuencias consideradas como positivas dependen de los objetivos que se han establecido en primer lugar. Las consecuencias positivas se maximizan cuando se atienen a los principios, y la estrategia utilizada se considera esencial para lograr el objetivo. El uso de cualquier periodización se convierte en una cuestión de enchufar un desafío desde el menú de ejercicios entrenables dentro del plan.


Alejándose de los Conceptos de Progresión y Corrección.

El uso de la palabra corrección y de la medida en que uno la puede hacer, a menudo ha sido exagerada. Debe prestarse mucho más respeto a lo difícil que es hacer cualquier tipo de corrección, especialmente con aquellos que han madurado y puede que ya se hayan especializado en un deporte.

Los protocolos correctivos toman tiempo y esfuerzo y puede que produzcan escasos resultados transferibles. En lugar de encajar a la persona en el ejercicio, el menú de ejercicios entrenables pretende ajustar la estrategia de ejercicio a la persona.

Los ejercicios entrenables son formulados en base a la comprensión y aceptación de las limitaciones actuales.

El objetivo es crear una versión del desafío que, cuando se ejecute utilizando la estrategia de movimiento predeterminada, se dirigirá a la adecuada actividad muscular.

Este desafío es entrenable cuando aún se puede realizar, utilizando la estrategia deseada, bajo cualquier cantidad de intensidad, volumen o fatiga. Bajo el sistema, los entrenadores de fuerza y acondicionamiento son desafiados a pensar críticamente. Los entrenadores crean versiones de ejercicios que facilitan el uso de una estrategia de movimiento que funcione alrededor de limitaciones articulares, cuestiones actuales de control motor, etcétera.

Si no hay limitaciones, se le anima a incluir tantos ejercicios valiosos como sea posible en el menú. La idea de que debemos corregir y progresar a través de versiones cada vez más complejas de ejercicios, parece ser una interminable búsqueda que pierde de vista el objetivo centrado en el atleta.

Si se determina que un ejercicio complejo, como el peso muerto con barra desde el piso, puede añadirse al menú y que éste contribuirá a la consecución de una medida necesaria de resultado, entrene hasta el infierno el peso muerto con barra desde el suelo.

Pero ¿qué pasa si el peso muerto con barra no se puede agregar al menú?

Bueno, trate de imitar ese mismo patrón de bisagra utilizando kettlebells, accesorios de minas terrestres, barra trampa, columna de cable, etc. y vea si el atleta puede adherirse mejor a sus principios. Entrene hasta el infierno esa versión de desafío y dese cuenta de que puede que nunca sea capaz de hacer entrenable al peso muerto con barra. Utilizar correctivos para perseguir ejercicios, generalmente lo descarrían a uno de la meta centrada en el atleta.

Use lo que sea entrenable, no aquello que signifique sumar variedad por variedad nada más.


La Ejecución Deseada de un Ejercicio se Basa en Principios.

Lo buenos principios son establecidos primero mediante la adquisición de un profundo conocimiento de la biomecánica, las demandas articulares, la ejecución y la corrección de un ejercicio o cualquier otro reto.

Es importante entender que los principios no están estandarizados. La meta que está siendo trabajada determina los principios, lo que resulta la razón por la que ejercicios con el mismo nombre pueden ser ejecutados de manera tan diferente de persona a persona.

¿Por qué, por ejemplo, no se le brindan a todos las mismas pautas al hacer un peso muerto?

Bien, una persona puede que tenga como meta competir en un encuentro de levantamiento de pesas, mientras que otra puede estar utilizando el peso muerto como parte de un programa de rehabilitación. El levantador de potencia encuentra ventaja creando tanta tensión y rigidez como sea posible para realizar 1 rep de un peso muerto por todos los medios necesarios.

Dependiendo de demasiadas variables como para ser contadas, este powerlifter puede estar sujeto a consecuencias físicas negativas, basadas en cómo debe ejecutar el peso muerto para tener éxito. Este atleta está aceptando el riesgo de estas consecuencias físicas negativas, colocando la importancia de ganar la competencia por encima de todo.

La persona que utiliza el peso muerto en un programa de rehabilitación para volver a establecer un patrón motor, es probable que se adhiera a principios diferentes y utilice diferentes estrategias. El objetivo de esta persona puede ser simplemente recoger cosas en casa sin experimentar dolor de espalda al día siguiente.

Ambos ejemplos utilizan el peso muerto como un medio para alcanzar un objetivo, pero es importante saber que existen principios compartidos por ambos, reservados para uno, pero no para el otro y viceversa.


Estableciendo Principios.

Tomarse tiempo para establecer los principios para cada movimiento, ejercicio, ejercitación, sesión de acondicionamiento, etc. hace que sea fácil crear un menú de ejercicios entrenables para cualquier individuo.

Clasifique sus desafíos de movimiento en cosas como sentadillas, bisagra cadera, tren superior del cuerpo, empujes y tirones, sagital, plano frontal, transversal u horizontal, etcétera. Cada clasificación tiene su propio conjunto de principios, no importa cuál es ese ejercicio, o si se realiza sobre una o dos piernas.


El Menú del Entrenador vs el Menú Individual.

Es importante que el Menú del Entrenador incluya todas las versiones de ejercicios que resulten de su gusto y cualquier tipo de equipamiento que tenga la opción de utilizar.

Estos son ejercicios que usted cree que son beneficiosos, que poseen principios de uso establecidos, y con los que se encuentra cómodo enseñando.

El Menú del Entrenador es utilizado, primero, como una referencia para todas las opciones disponibles. Basado en los objetivos, las evaluaciones, la habilidad, la estrategia de movimiento prescrita y sus deseos, el menú se filtra para incluir únicamente lo que es entrenable. Los movimientos son catalogados, durante el entrenamiento, para determinar si ciertos ejercicios deben ser añadidos o quitados del menú.

Hay una apertura en este sistema a abandonar un enfoque en lugar de arriesgar tiempo en adquirir la habilidad de movimiento y corregir las limitaciones. No deje que la habilidad, en el desafío de un movimiento particular sea un factor limitante durante demasiado tiempo. Si el atleta continúa teniendo problemas con un reto de movimiento en particular, haga referencia a la siguiente mejor opción dentro del menú del individuo e insértelo en el programa.

Ejercicio = Desafío de Movimiento

Lo que funciona no es siempre lo que todo el mundo está haciendo.

El adulto, o el atleta especializado se presenta comúnmente como un complejo reto biomecánico. Demasiado a menudo el entrenador tiene una mentalidad prediseñada al formular un programa de ejercicios. Sin duda se puede tener éxito al tomar este enfoque, pero desafío a más y más entrenadores a aplicar el pensamiento crítico para llegar a la solución correcta para ese individuo.

La estrategia de movimiento se convierte en el diferenciador.

Juegue el juego de la semántica por un segundo y piense a los ejercicios como retos de movimiento. Guiados por los objetivos del atleta y basados en principios, los entrenadores pueden formular un reto de movimiento manipulando la posición y la estrategia de ejecución.

Por ejemplo, un entrenador puede determinar que una posición beneficiosa para un atleta sería una posición en postura dividida, con flexión de rodilla y dorsiflexión del tobillo de la pierna delantera y dorsiflexión del tobillo, flexión de la rodilla y extensión de la cadera de la pierna trasera.

El primer pensamiento puede ser una puesta a punto para una sentadilla dividida. Si ese fuera el caso, los principios de una persona puede que digan que el entrenador la estaría enseñando con un torso vertical.

En cambio, en base a lo que se determinó como una necesidad del atleta, él o ella es alentado a mostrar más flexión cadera, o a inclinar el torso hacia adelante, en el lado de la pierna delantera. No sólo es exhortada la flexión de cadera, sino también la rotación del tronco hacia la pierna delantera, buscando maximizar el compromiso de la cadera y el núcleo además de la ya desafiada cadena anterior.

Desde esta posición, se crea la estrategia de movimiento.

Digamos que estamos aplicando conceptos estático-dinámicos a este ejercicio. Este método se caracteriza por moverse en un tempo controlado más lento durante las fases excéntricas y concéntricas, evitando a cualquier tipo de bloqueo de descanso en la parte superior con el fin de mantener la tensión en toda la serie.

En el papel, el método en sí puede facilitar consecuencias positivas, pero es la estrategia de movimiento la que determina el tamaño de la rebanada de pastel de la consecuencia negativa.

Con el reto descrito como ejemplo, queremos que el atleta sienta el suelo, dirija el empuje recto hacia arriba, no hacia atrás, mantenga la estabilidad y la posición del torso, evitando usar los músculos de la espalda como conductores de la extensión o "buscadores de la vertical", que la rodilla se mantenga sobre el pie durante la parte excéntrica del ejercicio, que solidifique la extensión de cadera de la parte trasera sin volcar la pelvis hacia adelante, etcétera.

Cada repetición y cada serie es exitosa porque la estrategia que usted facilitó lo hace entrenable para el atleta. Si una repetición es ejecutada de una manera que no se ajusta a la estrategia, sabemos que las consecuencias positivas no están siendo maximizadas. Por lo tanto, el apoyo para una buena técnica es algo necesario.

Dicho de otra manera, apoyar la estrategia que el entrenador ha considerado necesaria para que el atleta alcance sus metas individuales.

El atleta es el espectáculo. Mi trabajo consiste en someterlo a un estrés, a través de una intervención, que sea entrenable y conduzca a mediciones positivas en el resultado.

A veces, la intervención no va a ser la que a usted le gustaría, o la cosa con la que va a ganar el premio al mejor video de entrenamiento del año.

Ver a través de una lente dogmática no le permite ver el espectáculo. No somos una industria que debe hablar en absolutos, ya que sólo son absolutos para aquellos otros con esa misma visión dogmática.


Acerca del Autor.

Chris Chase es actualmente entrenador de fuerza y acondicionamiento de la NBA. Anteriormente, Chris fue entrenador de F & A de la Universidad de Rhode Island y la Universidad de California del Sur, entrenando a una gran variedad de deportes olímpicos.

Vea y oiga más de Chris en Instagram @fit2perform_training.

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Traducido por Juan Ignacio Arenillas con autorización del editor.

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