La Falacia del VO2máx y del % del VO2máx.


Estoy terminando con mis finales, así que pensé escribir un largo documento sobre la falacia del VO2máx. En él, voy a referirme brevemente a un montón de cosas que van a figurar en mi tesis de maestría. En pocas palabras, la legitimidad de la medida, el entrenamiento para mejorarlo, y basar el entrenamiento a partir de él (piense en el VDOT de Daniels o el % de VO2máx de Vigil).

Ha habido un montón de buena investigación publicándose últimamente, que muestra que existe una gran variación entre individuos cuando se entrena a un % fijo del VO2, lo que no debería sorprender a nadie que lea este blog.

Por último, en el futuro, voy a hacer un trabajo / investigación similar sobre la medición de la economía de carrera. Una vez más, esto no mide lo que pensamos que hace. Esto ha incursionado durante años en el ciclismo (lo que es una historia interesante… ellos encontraron que los ciclistas preferían pedalear a altas revoluciones por minuto, mientras que la investigación demostró que pedalear en unas RPM más bajas era más “eficiente” cuando se medía a través de la economía (VO2) … Ellos estaban desconcertados. Entonces, algunos chicos tuvieron la brillante idea de medir la eficiencia de una manera diferente (costo energético, básicamente en julios / por kg / por metro, o pensado como la cantidad de energía que se necesita para cubrir una distancia) y encontraron que, en términos de esta eficiencia, los ciclistas fueron más eficientes a altas RPM… justo como las élites preferían… Una investigación similar se está comenzando para el pedestrismo).

He estado esperando para publicar esto, pero finalmente me inspiré en un buen artículo de Jay Johnson hablando de cómo no hay zonas mágicas de intensidad, que como los lectores de este blog ya saben, es mi motivo mayor y favorito del mundo.

De todos modos, disfrute, y hágame saber lo que piensa: (es largo):


La Falacia del Entrenamiento Basado en el VO2máx.

En una exhaustiva revisión sobre entrenamiento, la primer sentencia de Midgley y McNaughton es: “El consumo máximo de oxígeno (VO2máx) ha sido sugerido como la capacidad fisiológica individual más importante en la determinación del rendimiento de la carrera de resistencia” (2006). A partir de esta idea, el entrenamiento de los corredores de distancia se ha obsesionado con el concepto de VO2máx. El entrenamiento para mejorar el VO2máx es objeto de numerosos artículos de revisión y material de entrenamiento popular. Toda una teoría del entrenamiento se ha desarrollado sobre la base de la idea del entrenamiento a una velocidad que se corresponde con el VO2máx y, en ciertos porcentajes del VO2máx (Daniels, 2005). Dada la importancia de este parámetro en particular es de suponer que debe estar muy estrechamente vinculado con el rendimiento y la fatiga. No lo está.

En el siguiente artículo se discutirán las limitaciones del VO2máx. Incluyendo la legitimidad de la propia variable, el porqué surgió con tal importancia, la eficacia de basar ritmos de entrenamiento a partir de él, si debemos incluso entrenar para mejorarlo, y cómo se vincula estrechamente con el rendimiento.


Cómo se Desarrolló el Concepto del VO2máx:

La capacidad de medir el consumo de oxígeno surgió por primera vez en la década de 1920. Fue en 1923, cuando a A.V. Hill y su compañero H. Lupton se les ocurrió la idea de que existía un límite máximo de consumo de oxígeno. El experimento consistió en que Hill corriera a diferentes velocidades alrededor de una pista de hierba, mientras se le medía el VO2, se encontró que Hill alcanzó un VO2máx de 4.080 L / min a una velocidad de 243m/min (Bassett, 2000). A pesar de los aumentos en la velocidad, su VO2 no aumentó, lo que llevó a Hill a la conclusión de que existe un límite máximo de consumo de oxígeno, o en sus palabras:

“En la carrera, la necesidad de oxígeno se acrecienta continuamente a medida que la velocidad aumenta, alcanzando valores enormes en las velocidades más altas: el consumo real de oxígeno, sin embargo, alcanza un máximo a partir del cual ningún esfuerzo puede elevarlo… El consumo de oxígeno puede alcanzar su máximo y permanecer constante por el mero hecho de que no puede ir más arriba, debido a las limitaciones del sistema circulatorio y respiratorio” (Noakes, 2008, pág. 575).

Estos hallazgos llevaron a dos conclusiones duraderas. En primer lugar, que el VO2máx está limitado por el sistema circulatorio y respiratorio. La segunda conclusión dio por resultado generar un dispositivo de examen de laboratorio para determinar el VO2máx, sobre el que treinta años más tarde, Taylor y col. decidieron que durante una prueba de esfuerzo, se alcanzaba el VO2máx cuando se producía una meseta en el VO2 (Noakes, 2008). Sin embargo, en la definición original de Taylor, una meseta no era una verdadera meseta sino que en lugar consistía en un aumento del VO2 de menos de 150ml/min de una carga de trabajo a la siguiente. Estos hallazgos llevaron a la idea de que para que alcanzar un verdadero VO2máx, debe producirse una meseta del VO2.

Entender cómo ocurrió la prueba de VO2máx es importante, ya que afecta a la forma en que actualmente vemos y usamos el parámetro. El hecho de que el VO2máx se midió por primera vez durante el ejercicio de uno de los pioneros de las Ciencias del Ejercicio en la década de 1920 traza un largo camino para explicar el nivel de importancia que se le asigna. Cada vez que un nuevo parámetro se descubre, o se introduce, un alto grado de énfasis se pone en ese parámetro en la investigación. La reacción inicial de muchos científicos es la de atribuir una gran importancia al parámetro recién descubierto, como si fuera a responder todas las preguntas que tenemos. Es casi como si se trata de la naturaleza humana que pasa por este proceso de descubrimiento y exageración de importancia del nuevo hallazgo. Esto se puede ver en muchos casos en un amplio grado de campos científicos. En las Ciencias del Ejercicio, el mejor puede ser demostrado por el aumento del umbral anaeróbico o de lactato durante 1970, 80, y 90. Con la posibilidad del medidor portable de lactato, la investigación se centró en las formas de mejorar el umbral de lactato y los distintos métodos para testearlo. Los entrenadores también idearon formas de utilización de las pruebas de lactato como un modo de manipular el entrenamiento de sus atletas. Cuando algo es nuevo, se insistirá lo suficiente, antes de que por lo general se instale en su lugar de legítima importancia con el tiempo.

Debido a un muy temprano desarrollo del concepto del VO2máx, una gran cantidad de investigaciones y estudios precoces se centraron en él, haciendo escalar la importancia que se le da al parámetro. Además, muy temprano se desarrollaron teorías utilizando el concepto del VO2máx. El problema es que el desarrollo inicial del concepto del VO2máx creó una situación en la que había una enorme cantidad de datos e investigación dando vueltas, en esencia, creando un concepto demasiado grande como para fallar. Es casi como si el campo de la Ciencia del Ejercicio fue construido sobre el concepto del VO2máx.

Recientemente, la legitimidad del VO2máx, tanto como medida y aceptación del VO2máx como una escala práctica de resistencia cardio-respiratoria ha sido puesta en duda. El argumento es que el VO2máx no es en realidad una medida representativa de la capacidad máxima de transporte de oxígeno, sino que está este más bien controlado mediante un regulador central. En el Modelo de Gobernador Central (MGC) de Tim Noakes, el MGC predice que el cuerpo regula el ejercicio para prevenir la isquemia miocárdica durante el ejercicio. Esto se logra mediante la limitación del flujo de sangre a la periferia, la que el cerebro lleva a cabo mediante la regulación de reclutamiento de los músculos (Noakes y Marino, 2009). Por lo tanto, el VO2máx refleja esta regulación de reclutamiento muscular. En esencia, un gobernador central actúa como un regulador para el ejercicio en lugar de que el ejercicio esté limitado por algún parámetro.

Hay varios argumentos teóricos para este modelo. Noakes y otros defensores del MGC, apuntan al hecho de que la fatiga es rara vez catastrófica como sería presagiado en los modelos tradicionales. En su lugar, el cuerpo utiliza distintas informaciones de retroalimentación y experiencias pasadas para modular la salida de potencia o en el caso de la carrera, el ritmo. La idea del ritmo es frecuente en eventos de resistencia y, el hecho de que ocurra un esprint, o un embalaje final, se dan como una prueba más para apoyar este modelo (Noakes, 2003). Curiosamente, la evidencia de alteraciones en la estrategia del ritmo y EMG, que mide la activación del músculo puede ser vista desde el principio de rendimiento, tal como la que se observa cuando se corre en un clima cálido frente a uno fresco, lo que conduce al crédito del modelo de previsión de la fatiga (Noakes, 2008).

Un aumento en la activación muscular también se observa en los últimos segmentos de las carreras, las que no deberían ser capaces de producirse si el músculo estuviese “fallando”, debido a la fatiga. La hipótesis de Noakes es que al final de una carrera, la retroalimentación del cuerpo dice que está casi terminada por lo que puede empujar un poco más en su capacidad (Noakes, 2008). La evidencia de esta hipótesis puede ser vista en un estudio de Tucker y col. quienes encontraron que al completar una contrarreloj de ciclismo de 20 km en normoxia frente a la hiperoxia, la mejora en la producción de potencia en la hiperoxia fue proporcional al aumento de la IEMG que también se produjo, lo que los autores citan como evidencia de que el control de la activación muscular fue una forma en la que el rendimiento fue regulado (2007).

Otro punto interesante planteado en el debate sobre el MGC es el efecto que la hipoxia tiene sobre el gasto cardíaco. El ejercicio en condiciones de hipoxia muestra una reducción en el gasto cardíaco máximo, debido tanto a una disminución de la FC y VS (Calbet y col., 2003). De acuerdo con el modelo convencional de gasto cardíaco, debido a que está regulado por la demanda de oxígeno del músculo, no debería reducirse. Sin embargo, en el MGC, el gasto cardíaco se reduce como mecanismo de regulación y está determinado por el trabajo realizado por los músculos (Noakes, 2004). Por lo tanto, una reducción en el Gasto Cardíaco en la hipoxia es debido a una disminución en la activación del músculo, que es cuando se toma oxígeno suplementario, el Gasto Cardíaco aumenta inmediatamente a los niveles normales (Noakes, 2004). Este aumento inmediato en el gasto cardíaco demuestra que hay un mecanismo de regulación en el control, y uno tiene que preguntarse por qué el gasto cardíaco se reduce en la altura cuando la demanda de oxígeno por parte de los músculos debería ser mayor.

En lo que respecta al VO2máx y a cómo se evalúa, Noakes ha señalado que en la mayoría de los casos no se produce el requisito original de observar una meseta en el VO2máx durante una prueba de esfuerzo incremental (Noakes, 2008). Se demostró esta falta de meseta, en un estudio sobre ciclistas de clase mundial en el que sólo el 47% alcanzó una meseta, lo que provocó que los autores del estudio afirmarán que sus limitaciones podrían no ser oxígeno-dependientes (Noakes, 2008). Es curioso que algunos autores han comentado que la motivación puede ser la razón por la que algunos atletas no llegan a una meseta (Shephard, 2009). Esto podría ser una declaración válida si los sujetos fueran sedentarios, sin embargo, debido a que el estudio anterior fue con ciclistas de nivel mundial, me parece un poco ridículo sugerir que la motivación durante una prueba máxima sería un problema en este tipo de deportistas. Además, en otros estudios, uno por Hawkins y col., han habido variaciones individuales en los niveles de VO2máx entre el test incremental tradicional y una prueba supramáxima (Noakes, 2008). Mientras que en el promedio de todo el grupo, no existieron diferencias entre las pruebas, es interesante el hecho de que ciertos individuos mostraron distintos VO2máx y muestra que la prueba tradicional no siempre brinda el máximo VO2.

Combinando el hecho de que una meseta no se produce en muchos sujetos, y el hecho de que algunos individuos alcanzaron valores de VO2máx más altos durante una prueba supramáxima que en la estándar incremental, el uso de la prueba incremental normal de VO2máx debe ser cuestionada. Otros estudios muestran que saber o no saber cuándo una prueba o ensayo terminará, afecta significativamente los parámetros fisiológicos, lo que da credibilidad a la idea antes mencionada. En un estudio, Baden y col. demostraron que la Economía de Carrera cambiaba de manera significativa, junto con la Tasa de Percepción del Esfuerzo, durante una carrera submáxima en función de si el grupo sabía que estaba corriendo 20 minutos o si no lo sabía, aunque terminaron corriendo 20 minutos (2005). La prueba de VO2máx es una en la que los participantes no tienen una distancia o un tiempo de finalización exacta, por lo que es posible que este grado de incertidumbre pudiese afectar a los parámetros fisiológicos medidos. El estudio también señala la importancia de la retroalimentación y la anticipación y que puede afectar a las variables fisiológicas.

Un punto final sobre las pruebas de VO2máx es el por qué existe una variación basada en el modo de prueba de ejercicio (Basset y Boulay, 2000). Un corredor testeado en carrera contra otra modalidad como la bicicleta tendrá diferentes valores de VO2 máx. Existe una gran variación individual también, entre 0 y 13% en el estudio antes mencionado. Si reconocemos que sin importar el tipo de ejercicio, la cascada de oxígeno del aire a través de la distribución vía Gasto Cardíaco resulta una adaptación central y no debería ser diferente entre los modos de ejercicio, entonces el cambio en el VO2máx debe ocurrir, ya sea en el nivel muscular, o ser regulado a través del reclutamiento muscular. Esto explicaría por qué los ciclistas de élite alcanzan porcentajes más altos de VO2máx en el test en cinta al testear el VO2máx en ciclismo, en comparación con ciclistas de nivel inferior (Basset y Boulay, 2000). Por último, el hecho de que la activación de la masa muscular parece ser el principal motivo para las variaciones en el VO2máx entre toda una variedad de métodos de prueba, muestra que la activación muscular puede desempeñar un papel significativo en la determinación del VO2máx, al menos hasta cierto punto (Dalleck y col., 2004).

Teniendo en cuenta esta nueva teoría de la fatiga, y el hecho de que el requerimiento utilizado para llegar al VO2máx no se produce en muchos sujetos, el uso de VO2máx como un parámetro de prueba se pone en cuestión. Además, si el VO2máx está regulado, entonces surge la pregunta de si refleja con precisión la resistencia cardio-respiratoria. Si aceptamos que esto es cierto, entonces el uso del VO2máx y porcentajes del VO2máx para el entrenamiento podrían no dar la respuesta de entrenamiento que pensamos que brinda.


Eficacia de Basar los Ritmos de Entrenamiento a Partir del VO2máx.

Con el aumento de la investigación sobre el VO2máx, el entrenamiento se basa en este parámetro de dos maneras. En primer lugar, el entrenamiento a velocidades que fuerzan el VO2máx se ha convertido en la intensidad del entrenamiento mágica, la que supuestamente provoca la mayoría de las mejoras. En segundo lugar, el entrenamiento en porcentajes del VO2máx se ha puesto en boga como una manera de cuantificar la intensidad del entrenamiento.

En lo que respecta al entrenamiento a VO2máx, esto surgió debido a una revisión de las investigaciones que mostraron que las mayores mejoras en el VO2máx se produjeron en el entrenamiento a una intensidad que corresponde con el parámetro, con independencia de la duración del ejercicio (Wenger y Bell, 1986). Este hallazgo se utilizó posteriormente para demostrar que el entrenamiento a VO2máx era la mejor intensidad para mejorar la resistencia en todos los grupos de personas. Hay dos problemas con esta conclusión. En primer lugar, los resultados de los estudios son generalizables a todos los grupos, a pesar de que, como vamos a hablar más adelante, el VO2máx no mejora en individuos bien entrenados. En segundo lugar, el VO2máx y el rendimiento de resistencia se utilizan casi como sinónimos, lo cual no es cierto, como se explicó anteriormente el VO2máx puede incluso no medir la resistencia cardio-respiratoria, y ciertamente no es el único factor en el rendimiento de resistencia.

A pesar de estas inquietudes, el entrenamiento a VO2máx se ha elevado a la prominencia. Al analizar la investigación, hay un sinnúmero de estudios y revisiones que se centran en el entrenamiento en esta intensidad (Midgley y col., 2006). Se ha llegado al extremo, de que maximizar el tiempo de permanencia en el VO2máx ha recibido mucha atención (Midgley y col., 2006). Los investigadores han estudiado los diferentes programas de entrenamiento intervalados con el único objetivo de ver la cantidad de tiempo en el VO2máx de cada sujeto durante el entrenamiento, lo que en sí mismo es interesante porque muestra el énfasis en el parámetro en lugar del rendimiento. La idea es que el tiempo pasado en el VO2máx es el estímulo necesario para mejorar el VO2máx. Sin embargo, esta teoría no ha sido probada por la investigación. Por ejemplo, en un estudio realizado por Billat y col. después de 4 semanas de entrenamiento con un programa de intervalados diseñado para cosechar tiempo dentro del VO2máx, el VO2máx y, lo que es más importante aún, el rendimiento, no mejoraron (1999). Además, incluso en personas no entrenadas, la revisión original por Wenger y Bell declaró que las mejoras en el VO2máx a altas intensidades no eran dependientes del volumen de entrenamiento (1986). A pesar de estos hechos, los investigadores siguen adelante con la idea de que el tiempo transitado en VO2máx es el ingrediente clave para la mejora de la resistencia, empero de que la investigación no respalda esta teoría.

Utilizar un % del Vo2máx para cuantificar la intensidad es una práctica aceptada en la investigación y se utiliza en muchos programas de entrenamiento, como los prescritos por Jack Daniels y Joe Vigil (Vigil, Daniels, 2005). El problema con este enfoque es que cada individuo tendrá una amplia gama de adaptación, incluso si entrenan en el mismo porcentaje de VO2máx. Esto se produce debido a las diferencias en la fisiología de los individuos. Por ejemplo, el umbral de lactato puede ocurrir en un amplio rango del % de VO2máx, incluso en individuos entrenados (Brooks y Fahey, 2004). Como un ejemplo, si dos corredores entrenados se ejercitan ambos a una intensidad fija del 80% del VO2máx, uno puede estar por debajo del umbral de lactato y uno por encima. Esto impactaría sustancialmente la energética de la sesión de entrenamiento, como se puede ver en un estudio que demostró que había un rango incremento de 40 veces en los niveles de lactato al 70% del VO2máx entre individuos (Vollaard y col., 2009). En un estudio reciente realizado por Scharhag-Rosenberger y col. evaluaron si el ejercicio en el mismo % de VO2máx se traducía en una tensión metabólica similar. Encontraron gran variación individual en la respuesta del lactato en la intensidad fija, incluso si los grupos fueron agrupados por valores de VO2máx similares. Esto llevó a la conclusión de que el uso de valores de porcentajes del VO2máx para el entrenamiento o la investigación no deberían utilizarse si el objetivo es tener tensiones metabólicas similares sobre los deportistas.

Además de las diferencias de lactato, otros factores tales como el uso individual de sustrato, tipo de fibra, y otras variables fisiológicas, todas variaron considerablemente a un porcentaje fijo del VO2máx. Esto quedó demostrado en un estudio reciente realizado por Vollaard y col. (2009). El estudio mostró que, si bien las mejoras promedio fueron vistas en una variedad de parámetros de resistencia después de seis semanas de entrenamiento de resistencia, la individualidad de la respuesta fue generalizada con algunos mostrando incluso respuestas negativas al entrenamiento, a pesar de que el entrenamiento fue en la misma intensidad del 70% del VO2máx para todos los sujetos (Vollaard y col., 2009). El estudio mostró que había una amplia gama de adaptación en las pruebas máximas y submáximas, incluyendo parámetros de VO2, actividad enzimática muscular y niveles de metabolitos. Un hallazgo interesante del estudio es que quienes tuvieron una baja respuesta a un aumento en el VO2máx no tuvieron una baja respuesta en otros parámetros. El cambio, el VO2máx no se correlacionó con el cambio en el rendimiento en una prueba de tiempo, lo cual es un hallazgo significativo que demuestra que tal vez se debe prestar más atención a los cambios en el rendimiento, en lugar de manipular parámetros fisiológicos tales como el VO2máx. Uno tiene que cuestionar las recomendaciones de ejercicio basadas en un entrenamiento diseñado a aumentar parámetros como el VO2máx, con el supuesto de que el rendimiento mejorará debido a ello, cuando los estudios demuestran que el cambio en el VO2máx a menudo no se relaciona con un cambio en el rendimiento. Este fenómeno de respuesta variada no es nuevo y se puede ver en una amplia gama de situaciones de entrenamiento, tales como el entrenamiento en la altura, por ejemplo, (Chapman y col., 1998).

Conociendo la amplia variación en la adaptación que puede ocurrir cuando se entrena en un porcentaje fijo del VO2máx, su uso tiene que ser puesto en duda. De hecho, el autor del estudio cuestionó el uso del % de VO2máx como una manera de estandarizar la intensidad y sugirió la estandarización bajo parámetros que afecten en modo más directo la producción de potencia. Estos resultados, combinados con los de Scharhag-Rosenberger y col. sugieren que el uso del % de VO2máx debe ser eliminado si el objetivo es estandarizar una intensidad. Uno tiene que preguntarse realmente acerca de los programas de entrenamiento que utilizan un % del VO2 para prescribir el entrenamiento, saber qué adaptaciones se llevarán a cabo es casi un juego de azar. Esto no parece ser una manera científica de entrenar, tal y como es descripta. En términos prácticos para corredores de distancia entrenados, es probable que tenga más sentido estandarizar ritmos en relación con sus últimas actuaciones en carreras, o en base a porcentajes de ritmos objetivos de carrera en corredores bien entrenados.


¿Debemos Entrenar para Mejorar el VO2máx?

Como se mencionó anteriormente, los estudios han demostrado que el entrenamiento en el VO2máx provoca la mayoría de las mejoras en el VO2máx. Esto ha sido utilizado como razonamiento para el entrenamiento en VO2máx porque, como se ha discutido previamente, el VO2máx es la medición tradicional para la resistencia. La lógica es que si se incrementa el VO2máx, aumenta el rendimiento de resistencia. Esto puede no ser necesariamente el caso. Además, cabe preguntarse: ¿realmente mejora el VO2máx en corredores bien entrenados? No lo hace.

Mostrando la separación entre VO2máx y rendimiento, un estudio de Vollaard y col. encontró que el cambio en el VO2máx no se relaciona con el cambio en el rendimiento contrarreloj (2009). Los estudios demuestran mejoras de rendimiento sin cambios en el VO2máx (Daniels y col. 1978). Además, los estudios muestran que el VO2máx puede mejorar sin cambios en el rendimiento, lo que se ve en un estudio realizado por Smith y col. que mostraron mejorías en un 5,0% en el VO2máx, sin una mejora en el rendimiento, o bien en los 3.000m o en los 5.000m (2003). Además, en un estudio de los cambios a largo plazo en el rendimiento en atletas de élite, se produjeron cambios en el rendimiento sin cambios subsecuentes en el VO2máx.

En atletas altamente entrenados, muchos estudios han demostrado que el VO2máx no cambia, incluso con mejoras en el rendimiento. En uno de los pocos estudios realizados en un grupo grande (33) de corredores de élite, Arrese y col. controlaron los cambios en el VO2máx a través de tres años. El rendimiento mejoró en un promedio de 1,77% en los hombres, y 0,69% en las mujeres, con el VO2máx permaneciendo esencialmente sin cambios (~76,56 vs ~ 76,42 en los hombres, y ~ 70,31 vs ~ 70,05 en mujeres) (Legaz Arrese y col., 2005). Al igual que en el estudio de caso de Jones, esto apunta a mejoras en el rendimiento en corredores de élite sin cambios en el VO2máx. Además, se ha demostrado que entre grupos homogéneos, como los corredores bien entrenados, el VO2máx no se correlaciona bien con el rendimiento y no se puede utilizar para distinguir qué corredores son los más rápidos (Legaz-Arrese y col., 2007).

Otra prueba se puede ver en dos estudios de caso sobre corredores de élite. En un estudio sobre un corredor de nivel olímpico femenino, Jones mostró que mientras que el tiempo de 3000m del atleta mejoró 46 segundos, su VO2máx disminuyó de 72 ml/kg/min a 66 ml/kg/min (Jones, 1998). Otro estudio realizado por Jones, éste sobre la mujer poseedora del actual récord mundial, encontró que mientras que el VO2máx variaba un poco basado en el momento de la prueba, fue esencialmente estable en 70 ml • kg-1 • min-1 1992-2003 (Jones , 2006). El hecho de que el VO2máx de Radcliffe fuera esencialmente estable a pesar de su volumen de entrenamiento y la intensidad aumentando sustancialmente resulta intrigante. Su entrenamiento pasó de unos modestos 40-50 km por semana (y su VO2máx ya era de 72 en ese entonces) a 190 a 260 km a la semana. El hecho de que el VO2máx no cambió a pesar de este aumento masivo de volumen e intensidad señala el corto plazo de cambios en el VO2 máx.

El rápido cambio en el VO2máx aún puede verse en individuos no entrenados. En un estudio realizado por Smith y Donnell, se evaluaron los cambios en el VO2máx durante un período de 36 semanas de entrenamiento (1984). El VO2máx aumentó considerablemente en un 13,6%, pero todas esas ganancias se observaron en las primeras 24 semanas del estudio, sin nuevos aumentos durante las últimas 12 semanas. Del mismo modo, en un estudio realizado por Daniels y col. en sujetos no entrenados el VO2máx aumentó durante las primeras 4 semanas de entrenamiento, pero no aumentó después, incluso con un aumento adicional del entrenamiento, y a pesar de mejoras continuas en el rendimiento (1978). Dada la evidencia de que el VO2máx no cambia en corredores de élite y no se correlaciona con el rendimiento, el entrenamiento centrado en la mejora del VO2máx no parece una idea lógica para corredores bien entrenados.

Vollaard y col. pueden haberlo puesto mejor cuando llegaron a la conclusión de que “Por otra parte, hemos demostrado que el VO2máx y el rendimiento aeróbico se asocian con variables fisiológicas y bioquímicas distintas y separadas, lo que sugiere que los modelos propuestos para los determinantes de la capacidad de resistencia pueden necesitar ser revisados (2009, pg. 1483)”. El reconocimiento de que el rendimiento aeróbico y el VO2máx no sean directamente iguales o incluso que estén bien comunicados, es un paso en la dirección correcta y debe ser reconocido a un grado mucho mayor. Al combinar estos resultados con el MGC de Noakes se crea una situación en la que puede que el VO2máx no mida lo que pensamos que mide. Añadiendo el hecho de que el uso del % del VO2 para clasificar los resultados del entrenamiento en una amplia gama de adaptaciones y cambios en el VO2máx, es algo que no acontece en atletas entrenados, uno tiene que cuestionar los programas de entrenamiento basados por completo en el VO2 máx.

La cuestión de fondo que hay que preguntarse es ¿por qué es que gran parte del entrenamiento se centró en una variable que no cambia en atletas bien entrenados, apenas cambia en niveles moderadamente entrenados, se nivela después de un corto período de tiempo, y ni siquiera se correlaciona bien con el rendimiento? ¿Suena esto como una variable sobre la que debamos basar todo nuestro entrenamiento?


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Wenger, H. A. & Bell, G. J. (1986). The interactions of intensity, frequency and duration of exercise training in altering cardiorespiratory fitness. Sports Med, 3(5), 346–356.


Acerca del Autor.

Steve Magness es actualmente Entrenador en Jefe en Carrera a Campo Traviesa en la Universidad de Houston, tanto para hombres como mujeres. Además, entrena a los corredores profesionales Jackie Areson (4:12-1500,15:14-5 k), Hall Sara, y Tommy Schmitz (1:49 / 3:39).

A partir de 2011 y hasta los Juegos Olímpicos de 2012 fue entrenador asistente para el Proyecto Nike Oregon, donde ayudó con corredores como Mo Farah, quien fue doble campeón olímpico en 5 k y 10k. Mientras estuvo allí, quedó a cargo de entrenar a la corredora de obstáculos Lindsay Allen, el corredor de milla irlandés Ciaran O'Lionaird (1:48 y 3:54 en la milla indoor) y la corredora de 5k Jackie Areson.

Terminó su maestría en Ciencias del Ejercicio de la Universidad de George Mason en 2010. También incursionó en la escritura, como se puede ver en este blog. Ha escrito artículos para la revista Running Times, Competitor magazine, New Studies in Athletics y varias revistas científicas con crítica de pares, entre ellas el International Journal of Athletic Training & Therapy. Ha publicado artículos en Runners World y la revista Outside.

Su web: http://www.scienceofrunning.com/


Traducido por Juan Ignacio Arenillas con autorización del autor.

Imagen de Portada: Albertus teolog (Own work) [GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html) or CC-BY-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by/3.0)], via Wikimedia Commons.

Este artículo tiene 4 Comentarios

  1. Estoy de acuerdo en todo, especialmente en la teoría del Gobernador Central por las evidencias que la respaldan, excepto en lo que se refiere al entrenamiento basado en VO2MAX según este párrafo:
    "Por ejemplo, en un estudio realizado por Billat y col. después de 4 semanas de entrenamiento con un programa de intervalados diseñado para cosechar tiempo dentro del VO2máx, el VO2máx y, lo que es más importante aún, el rendimiento, no mejoraron (1999)."

    (www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/9927024)

    Según mi interpretación, la conclusión sacada del estudio no es que el rendimiento no hubiese mejorado, de hecho sí lo hizo, se refiere a que no mejoraron significativamente el rendimiento en cuanto a los factores aeróbicos asociados, la economía de carrera fue mejorada según se comprobó en el estudio.

    Luego sobre 2009, 2010 Billat centró sus investigaciones en mejorar el tiempo límite a vVO2MAX como mejora del rendimiento en lugar de pretender mejorar el VO2MAX . En personas entrenadas no hay mejoras significativas respecto a un aumento del VO2MAX, sin embargo, sí se consiguen mejoras de rendimiento entrenando a esos niveles debido a una mejora en la economía de carrera, por ello centró en conseguir aumentar el tiempo límite al VO2MAX cosa que parece que dependería en gran parte dicha economía de carrera.

    El caso de la atleta del ejemplo, Jones, cuyo VO2máx disminuyó de 72 ml/kg/min a 66 ml/kg/min a pesar de mejorar marca pudo deberse por ejemplo a este motivo, quizás era capaz de mantener esos 66ml/kg/min durante un tiempo bastante más prolongado que cuando le fueron medidos esos 72ml/kg/min, cosa de la que no se menciona nada y que tan importante puede ser este tiempo como el tener un alto VO2MAX. También es posible que enfocando entrenamientos a niveles muy por encima del VO2MAX hubiese potenciado aún más la obtención de energía a través del sistema glucolítico más que el desarrollo del VO2MAX en sí mismo, ya que para una prueba como un 3000 podría ser aún viable unido al soportar una mayor meseta de tiempo esos 66ml/kg/min al haber mejorado también la economía de carrera.

     

     

     

     

     

     

     

     

    1. Hola JM, gracias por haberte tomado el tiempo de leer el artículo y comentar. De lo que se infiere del resumen del estudio de 1999, en las 4 primeras semanas de "entrenamiento normal" + 1x semana de entrenamiento del VO2, fue donde se produjeron las mejoras en el rendimiento (mayormente economía de la carrera). Luego de las siguientes 4 semanas de "entrenamiento de sobrecarga" con 3x semana de VO2, es cuando no se producen mejoras significativas en el rendimiento, a pesar de la mejora de ciertos "marcadores" fisiológicos como la noradrenalina plasmática. Interesante sería saber qué pasaría si se dan vuelta las semanas: es decir se empieza con 4 semanas 3x VO2Max y luego 4 semanas con 1xVO2Max…

      De los estudios del 2009-10, no tengo referencias, pero concuerdo con vos que enfocar los entrenamientos por encima del VO2 Max puede potenciar haber potenciado la obtención de energía por la vía glucolítica y, quizás, también haber mejorado los aspectos neuromusculares (fuerza, velocidad de contracción) en la carrera.

      Saludos!

      Juan

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