La Fórmula Definitiva Del Éxito Para Triatletas. Parte 1: Teoría.


"El único secreto de aquellos de nosotros que entrenábamos en Caulfield y Ferny Creek fue la consistencia de nuestro entrenamiento. Ninguno de nosotros se perdió un día. Como resultado, todos fuimos mejorando. Si bien cada una de nuestras sesiones nos exigía físicamente, nunca terminamos un día tan agotados como para no haber podido entrenar al mismo nivel al día siguiente". 
– Ron Clarke (poseedor de 18 récords mundiales en carreras de distancia) 

Acabo de regresar de un viaje a Australia para visitar alguna gente y asistir al casamiento de mi hermana. Realmente es un vuelo largo, terrible, e incluso ahora, cuatro días después aún sigo sintiendo los efectos. En el lado positivo de las cosas, hice un montón de lectura en el largo vuelo. Uno de los libros que he leído de nuevo fue “Success Principles” de Jack Canfield. Soy un gran fanático del género de desarrollo personal y dentro de este género, el libro de Canfield debe ser uno de mis favoritos. Al leer uno de los capítulos de "pagar el precio" me quedé pensando en las similitudes entre el mensaje de Canfield y la de otro de mis autores favoritos en este campo, Tony Robbins. 

Tony Robbins debe de ser uno de los gurúes del éxito más conocidos de este siglo. Yo soy un gran fan de él en general, pero uno de mis principios favoritos de Tony Robbins es algo que él llama la "Fórmula Definitiva del Éxito". Lo que realmente me gusta de esta fórmula es su simplicidad. Básicamente (parafraseando), es algo así, hay cuatro pasos clave para el éxito en cualquier empresa: 

1. Defina su objetivo final
2. Modele el comportamiento de aquellos que han logrado su objetivo 
3. Tome una ACCIÓN MASIVA 
4. Desarrolle agudeza sensorial para conocer los resultados que está obteniendo y modificar sus acciones en consecuencia. 

En mi opinión, esta fórmula puede no sólo aplicarse en forma apropiada para el ámbito del triatlón, sino también puede aplicarse a cualquier otra cosa, negocio, relaciones, etc. Como entrenador, lo que es sorprendente para mí es la rareza de que la mayoría de los atletas lleven de hecho adelante el paso más importante – # 4. Casi todos los triatletas semi-serios de por ahí tienen un objetivo o alguna descripción. Muchos de ellos han buscado un mentor, en la forma de un libro o un entrenador, para ayudar a darles algunas pistas de cómo hacer para lograr su objetivo. Los serios tampoco tienen problemas para tomar "acción masiva". Algunos también hacen un trabajo fantástico de registrar obsesivamente los detalles de sus entrenamientos. Sin embargo, el aire empieza a ser bastante delgado cuando miramos a los triatletas de élite que realmente analizan y utilizan estos datos que recopilan para determinar la futura dirección de su entrenamiento. 

Para muchos de nosotros, el proceso de elaboración de un plan de entrenamiento es análoga a la siguiente situación: Usted decide que quiere hacer un viaje desde Orlando, FL a la pequeña ciudad de montaña de Nederland, Colorado Por lo tanto, siendo un viajero algo novato, va a la tienda de mapas y compra un mapa a gran escala de la parte continental de los EE.UU. Arranca en Orlando y sigue las carreteras interestatales en su camino a Colorado, pero al llegar a la frontera, se sorprende al no poder encontrar Nederland en ningún lugar del mapa. Entonces, en lugar de hacer un balance de dónde se encuentra y de dirigirse a una estación de servicio para afinar la búsqueda con un mapa a escala más pequeña, usted decide que Rand McNally no sabe de lo que está hablando y va en busca de un mapa diferente, de un editor diferente de la parte continental de EE.UU. Por supuesto, este mapa tampoco tiene su destino final en él. El resultado concluyente, usted salta de un mapa a gran escala a otro sin prestar atención dónde le ha desembarcado la ruta actual, o mejorar su búsqueda para determinar su dirección futura y nunca logra llegar a su destino. 

Los mejores atletas consiguen esto. Conocí a Gordo en el Campamento Epic de 2006. Yo venía de un par de meses de entrenamiento bastante sólidos, incluidos 2 x 30hr semanales y me sentía muy bien acerca de mi capacidad para seguir trabajando con un enfoque de alto volumen. En la primera oportunidad que tuve hablé con Gordo sobre mi entrenamiento reciente y hacia donde debía ir a partir de ahí. Su primera pregunta, la que, en gran medida, inspiró este blog, fue "¿está funcionando para usted?" Me sorprendió, pero yo realmente no tenía una respuesta sólida a la pregunta. Claro, yo estaba siguiendo obsesivamente los detalles de cada entrenamiento, pero no estaba, por lo menos de alguna manera mensurable, tomándome el tiempo para analizar los datos y determinar qué estímulos de entrenamiento producían el mayor progreso y, lo que es más, mi plan para el futuro se basó estrictamente en mi hipótesis de que más volumen = más resultados. Yo estaba siguiendo 2 de los 3 pasos del credo del Training Peaks "monitorear, analizar, planificar", pero mis planes, de ninguna manera o forma fueron influenciados por todos los datos que estaba monitoreando. 

Incluso ahora, la tendencia es siempre a creer que podría hacer más de lo que actualmente hago, si sólo… 

Durante una buena parte de los últimos 12 meses, mi objetivo fundamental han sido 3 horas diarias de entrenamiento. ¿Me he basado en mi volumen promedio del año anterior? Nop. ¿He tomado en cuenta que había pasado poco más de un mes desde que me bajé de una silla de ruedas debido a una cirugía de cadera cuando me puse estos nobles objetivos? Nop. Mi plan se basó únicamente en el volumen que yo creía que iba a necesitar para poder ser competitivo en mi grupo de edad sobre la distancia Ironman esta temporada y la que sigue. Este es uno de los errores más comunes y dañinos con el que me encuentro como entrenador en una base diaria. Los atletas Tipo-A del grupo de edad suelen dejar que sus objetivos para la temporada dicten su tasa de mejora en lugar de dejar que su tasa de mejora dicte sus objetivos de temporada. Esta es una de las razones por las que es tan difícil desarrollarse a largo plazo siendo un atleta que se auto-entrena. Es cierto que, como sociedad, tenemos una tendencia a sobrestimar en gran medida lo que podemos lograr en un año, al tiempo que subestimar groseramente lo que podemos lograr en una década exclusivamente mediante la aplicación de una paciencia y persistencia implacables. 

Esperemos que ahora, le haya convencido de que con el fin de "entrenar inteligente" el próximo año y más allá, es importante a esta altura determinar la eficacia de su plan de entrenamiento. Para hacer esto un par de preguntas deben ser contestadas: 

1. ¿Cuál fue su metodología de entrenamiento durante el año anterior? 
Preste atención a la palabra metodología, a diferencia de plan. Lo que se pretende hacer en el inicio del año es mucho menos importante que lo que realmente se hace. 

Nota: Mejorando la agudeza sensorial, la brecha entre lo que quiere hacer y lo que hace se acortará. Esto puede hacer una gran diferencia en su confianza y su creencia en sí mismo como atleta. 

2. ¿Brindó su metodología de entrenamiento los resultados deseados? 
Los dos resultados que definitivamente queremos lograr para todos y cada uno de los atletas, cada año son los siguientes: 
a) Un aumento en la capacidad del atleta para tolerar el trabajo, medida por un aumento en el volumen y la intensidad de un año a otro. 
b) Una mejora en los estándares de rendimiento del atleta de un año a otro. 

Manténgase en sintonía para la parte II de este artículo, en el que se esbozarán algunos de los números específicos a los que puede realizar un seguimiento en su registro diario con el fin de responder eficazmente a estas preguntas y la forma hacer un seguimiento de estos indicadores a través del tiempo para determinar lo que está funcionando para usted.


Acerca del Autor.

¿Quién soy yo? Entrenador / atleta, pero eso ya lo sabe. Para las cosas importantes, creo que el legendario profesor Tim Noakes (sin saberlo) me describe mucho mejor de lo que yo jamás podría, cuando (hablando de sí mismo), dice: "He llegado a aceptar que, al igual que un buen número de corredores, comparto los rasgos emocionales y de personalidad que William Sheldon (1945) atribuye a los que llamó ectomorfos y cuyo cuerpo se asemeja a las de los corredores de fondo … un amor de la vida privada, un deseo abrumador de soledad, la incapacidad para relajarse y conversar en compañía , una preocupación excesiva por la salud física, patrones típicos de comportamiento mental que incluyen soñar despierto, distracción, indecisión e incapacidad para tomar decisiones… La eterna búsqueda del ectomorfo es comprender los enigmas de la vida". Si le pregunta a la gente más cercana a mí, le diría que esto lo resume bastante bien. Información adicional puede encontrarse en los tomos de la filosofía estoica o en la letra a la canción de Weezer "Pork and Beans";-)

http://alancouzens.blogspot.com/

http://www.endurancecorner.com

Traducido por Juan Ignacio Arenillas con autorización del autor.

Imagen de Portada: por Andres Garcia Lachner (www.garcialachner.com) [CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons

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