Reflexiones. Número 2: Entrenamiento Minimalista.

Por Juan Ignacio Arenillas.

Un entrenamiento minimalista NO es un entrenamiento mínimo. Sepa el porqué en esta reflexión.

 

 

Acerca del Autor.

Juan Ignacio Arenillas, nacido en Buenos Aires en 1970, es uno de los secretos mejor guardados del deporte argentino (no lo conoce nadie). Recibido de Profesor de Educación Física en el INEF Romero Brest, se dedicó de inmediato a cualquier tipo de trabajo (siempre dentro de los límites de la decencia) que garantizara su subsistencia: dio clases de natación, animó fiestas infantiles, fue suplente en escuelas y monitor en viajes estudiantiles, entre otras muchas cosas para el olvido.

Continuó con estudios exageradamente variados en cursos, profesiones y oficios: Entrenador de Atletismo, Taller de Literatura, Investigación Científico Deportiva, Dirección de Cine, Entrenador de Triatlón, Carpintería, Computación, Timonel a Vela, etc.
 
Durante 15 años trabajó en la Secretaría de Deporte de la Nación, aunque jamás pisó la sede central y siempre (y por el bien del deporte nacional) fue mantenido en la filial de Ezeiza, en donde también se dedicó a hacer más o menos lo que se le mandase con más voluntad que ingenio. De esos años de gloria queda apenas el recuerdo de haber ser sido el ideólogo del Programa Nacer, un programa de entrenamiento en pruebas de fondo para personas con discapacidad mental.

Paralelamente durante esos años se dedicó a entrenar triatletas y fondistas, la gran mayoría amigos dispuestos a aceptar un mal plan a cambio de un magro pago.

En el año 2000 y, recomendado por un amigo (cuando no), le llega la primera gran oportunidad como Preparador Físico en el profesionalismo: una liga metropolitana en un deporte hasta entonces para él casi desconocido: el voleibol. Cinco años le llevó alcanzar un nivel de Liga Nacional y apenas unos pocos meses para irse al descenso en ese mismo 2005 con el Club Monteros de Tucumán.

A mediados del año 2008 y cansado ya de la falta de éxitos en su país, decide aceptar una oferta para continuar su derrotero (nunca mejor empleado el juego de palabras) en Europa, más precisamente en Austria como Preparador Físico del hotVolleys de Viena y de la Selección Nacional. El Voleibol le insistía. Allí continúa hasta el día de hoy, como Preparador Físico en la Federación Austríaca de Voleibol, habiéndose ganado un reconocimiento excesivo a base de todo tipo de imposturas. 

Este artículo tiene 4 Comentarios

  1. Muy buena reflexión Juan Ignacio! una consulta, se podría adaptar esta estrategia para deportistas de conjunto que no necesitan niveles tan altos de fuerza? hockey, voley, fútbol, NO rugby

    Gracias!

    1. Hola Federico, gracias! Sí, se podría. De nuevo, idealmente con deportistas técnicamente bien formados y físicamente bien desarrollados. También me animaría con el rugby… ¿por qué no? En un período en el que no se pueda entrenar mucho, o en el que no queramos demasiados estímulos en la semana. Rugbiers que hagan D1: Cargada de Potencia y Press de Banca y D2: Arranque y Sentadilla Frontal, podrían mantener muy bien sus niveles de fuerza.
      Lo que habría que pensar con los distintos deportes de equipo, es durante cuánto tiempo se debería llevar adelante este entrenamiento, ya que cada deporte necesita de algún/nos ejercicios extra compensatorios/preventivos y en alguna que otra fase específico-deportivos también. Un abrazo!

  2. En conclusión. Tiro pantorrillas y curl martillo el día 1, y vuelos laterales y antebrazos el otro, todo al fallo, y quedó como la roca jhonson jajajaja, muy buena la reflexión groso

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