Construyendo su Pirámide de Rendimiento. Parte I: La “Base de Salud”.

 
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He oído decir que el deporte de elite y la salud son mutuamente excluyentes, es decir, que en lo más alto del deporte, los atletas están tan montados en el filo de la navaja de afeitar del sobreentrenamiento que ninguno puede ser considerado sano. No estoy de acuerdo con esto, y realmente iría tan lejos como para decir que en la parte MÁS alta del deporte, los atletas que son capaces de constantemente obtener los mejores resultados sólo son capaces de hacerlo por tener una base muy fuerte de salud general bajo ellos.

De hecho, tanto absorber un programa de entrenamiento de élite como responder a un programa de este tipo requiere de una fuerte constitución. Los atletas que carecen de tal constitución se encuentran permanentemente sobreentrenados o lesionados: ¡no es una receta para llegar a la cima! Pero, ¿cómo acontece esta constitución de súper hombre? y ¿es esto algo que se pueda desarrollar?

Como entrenador de atletas de todos los niveles del espectro de la vida/rendimiento, soy testigo de una amplio rango de 2 atributos muy importantes en el proceso de entrenamiento:

1. Recuperación del entrenamiento.

2. Respuesta al entrenamiento.

El primero, en última instancia, determina la cantidad de entrenamiento que un atleta puede absorber en el transcurso de una semana, mes o año. El segundo determina cuánta aptitud obtiene el atleta de una carga de entrenamiento dada. Estas dos cualidades son en gran medida dependientes de que el atleta tenga un “sistema saludable”, ¡lo que a su vez depende de que el atleta viva una vida saludable!

Vamos a ahondar sobre estas 2 cualidades fundamentales un poco más en profundidad…

¿Qué es lo que determina la rapidez con la que un atleta se recupera de una dosis dada de entrenamiento específico?

Bueno, considerando que la mayoría de los eventos competitivos se basan en gran medida en la habilidad del atleta para generar energía a partir del azúcar (glucólisis), la velocidad a la que un atleta es capaz de reponer sus “almacenes de azúcares” después de un ronda exhaustiva de entrenamiento específico, es sin duda un factor importante en la forma en qué tan rápido se recupera y es capaz de comenzar la próxima ronda de entrenamiento específico.

Por lo tanto, ¿qué es lo que determina esta tasa de reposición de azúcar en el cuerpo? Le voy a dar una pista, es probablemente la hormona de la que más se habla en estos días cuando se trata de la salud, correcto, la insulina.

Un papel principal de la insulina es, en respuesta a la alimentación, abrir las puertas de las células musculares agotadas para que puedan ser rellenadas. El problema viene cuando las reservas están siempre llenas, es decir, el atleta tiene demasiada azúcar en su dieta.

El cuerpo dice: “Bien, azúcar en el torrente sanguíneo. Enviar insulina para abrir las puertas de las células musculares para permitir que ingrese algo para rellenarlas”.

La insulina llega a la puerta de la célula muscular y allí hay una de esas señales de “Estacionamiento Completo”.

Después de que esto sucede un par de veces, con el tiempo la insulina pierde su motivación para enviar el mensaje, es decir, el cuerpo se vuelve resistente a la insulina.

Pero, “yo soy un atleta, usted está hablando aquí de problemas de diabéticos. Estoy demasiado en forma como para preocuparme por ese tipo de cosas. ¿De acuerdo?”

¡Los atletas competitivos “Tipo A” que tienen un trabajo, pueden tener algunos de los sistemas de glucocorticoides más desastrosos de todos! Piense en ello; por lo general tienen un tiempo limitado, lo que significa que cuando entrenan, lo hacen “golpeando duro”. Luego regresan a su estresante mesa de trabajo, la que le indica al cuerpo que mantenga en movimiento el azúcar en sangre (y que ataque tal vez la máquina de dulces/refrescos si comienza a bajar) En resumen, ¡el cuerpo nunca sabe cuándo va a ocurrir el próximo asalto, por lo que las reservas están siempre llenas!

Vamos a deshacernos de la metáfora y hablar de algunos números reales. Julia Goedecke está a la vanguardia de la investigación metabólica para el atletismo. En un estudio de 2000, Julia y sus colegas observaron los cocientes respiratorios en reposo de un grupo de atletas. El cociente respiratorio es un método indirecto de evaluar la cantidad de carbohidratos/grasa que un atleta quema en reposo. En medio de este grupo relativamente homogéneo de gente “entrenada”, lo que encontraron fue sorprendente. La cantidad de carbohidratos que estos atletas queman en reposo abarcó una gama muy amplia: ¡de 0 % a casi el 94 % de sus necesidades de energía en reposo fueron satisfechas por azúcares! La implicación para el atleta en busca de recuperarse lo más rápidamente posible es clara: si se queman los azúcares, no están yendo al músculo para la reposición/recuperación. ¿Cuánto tiempo le va a tomar a un “quemador de azúcar” reponer sus reservas de glucógeno, cuando él está utilizando gran parte de ellas para su energía basal?

Por otra parte, si su cuerpo está preferentemente quemando azúcares, hay una buena probabilidad de que su pequeño mensajero de insulina se esté cansando de dar vueltas y cuando más le necesite para volver a llenar las reservas de glucógeno en el músculo… bueno, imagínese “el pastorcito gritó viene el lobo”.

Existen 3 importantes aplicaciones prácticas aquí que servirán para mejorar su base de la salud…
 
1. No comer azúcares cuando el cuerpo no las necesita.
 
2. Sobre todo al inicio de temporada, minimizar los tiempos en que su cuerpo necesita los azúcares, es decir, evitar el entrenamiento excesivamente estresante (depletivo). En caso de duda, ¡vaya más fácil!
 
3. Si usted es serio acerca del atletismo, haga también que sea de alta prioridad en el inicio de la temporada organizar su vida para minimizar los factores de estrés no derivados del entrenamiento que, sin duda, afectan su recuperación de las demandas específicas de entrenamiento.

Un segundo papel importante de la insulina en la recuperación, es que funciona como un “interruptor” entre anabolismo y catabolismo en el cuerpo, es decir, que sirve como un mensajero importante para decirle al organismo que cambie de “romper”' el cuerpo a “construir” el cuerpo . ¡Un atleta que es resistente a la insulina es también resistente a la reparación y desarrollo del cuerpo!

Los atletas que están permanentemente inundados de cortisol debido a un entrenamiento excesivamente estresante (intenso), o a una vida excesivamente estresante, nunca encienden el “interruptor” que les permite reconstruir el cuerpo después de derribarlo: ¡un proceso que es el quid del entrenamiento eficaz !

Puedo confirmar esto desde mi experiencia. Después de haber trabajado con atletas de todas las profesiones y circunstancias de la vida, puedo dar fe de que el rango de respuesta de entrenamiento a una carga de entrenamiento determinada entre aquellos atletas que llevan vidas más estresantes y aquellos que viven en modo más simple puede ser tan grande como el 50%, es decir, puede tomar el doble de cantidad de entrenamiento obtener el mismo beneficio de aptitud cuando un atleta tiene otros factores de estrés con los que lidiar. Por supuesto, por lo general estos atletas también exhiben un perfil de recuperación debilitado y no pueden tolerar el mismo nivel de entrenamiento. Desde ya, no pueden tolerar los entrenamientos de 2x que necesitarían para seguirle el ritmo a un atleta “saludable”.

Con suerte, estos ejemplos ilustrarán la importancia de partir desde una “base de salud” sólida. Los atletas que tienen sistemas metabólicos/endocrinos muy saludables se recuperan mucho más rápidamente y obtienen más beneficios de acondicionamiento de la tensión específica de entrenamiento cuando es el momento adecuado.

Vive inteligentemente.

AC


Acerca del Autor.

¿Quién soy yo? Entrenador / atleta, pero eso ya lo sabe. Para las cosas importantes, creo que el legendario profesor Tim Noakes (sin saberlo) me describe mucho mejor de lo que yo jamás podría, cuando (hablando de sí mismo), dice: "He llegado a aceptar que, al igual que un buen número de corredores, comparto los rasgos emocionales y de personalidad que William Sheldon (1945) atribuye a los que llamó ectomorfos y cuyo cuerpo se asemeja a las de los corredores de fondo … un amor de la vida privada, un deseo abrumador de soledad, la incapacidad para relajarse y conversar en compañía , una preocupación excesiva por la salud física, patrones típicos de comportamiento mental que incluyen soñar despierto, distracción, indecisión e incapacidad para tomar decisiones… La eterna búsqueda del ectomorfo es comprender los enigmas de la vida". Si le pregunta a la gente más cercana a mí, le diría que esto lo resume bastante bien. Información adicional puede encontrarse en los tomos de la filosofía estoica o en la letra a la canción de Weezer "Pork and Beans";-)

http://alancouzens.blogspot.com/

http://www.endurancecorner.com


Traducido por Juan Ignacio Arenillas con autorización del autor.

Imagen de Portada: por Nidreas vía Flickr https://www.flickr.com/photos/nicoandreas/10656332595/

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