Convertirse en Un Experto: Práctica Deliberada. Parte 2.


En la última entrega, escribí lo que aparentemente era un artículo sorprendente para este sitio (a juzgar por algunos comentarios), pero voy a por lo menos intentar asociarlo con el entrenamiento, aunque no estoy seguro de porqué.

En Convertirse en un Experto: Práctica Deliberada Parte 1, introduje algunos conceptos relacionados con el desarrollo de la maestría y una teoría llamada práctica deliberada, desarrollada por un investigador llamado Anders Ericsson.

En la Parte 1, observé algunas de las cosas relacionadas al desarrollo de la destreza y me centré principalmente en temas como el tiempo de participación y la cantidad de práctica, y a cómo la cantidad creciente de práctica que normalmente llevan a cabo los que realmente logran el rendimiento experto lleva a aumentos masivos (pero NO exponenciales) en el tiempo total.

También hice notar, que en el mundo real, el sólo hecho de sumar tiempo (por ejemplo, 10 años o 10.000 horas, o algo así) no es garantía de nada relacionado con el desarrollo de la maestría. Usted puede encontrar gente que ha levantado pesas o practicado un deporte por el tiempo requerido, que sin embargo aún no tiene un nivel de habilidad que pudiese ni remotamente llamarse de experto.

Y eso es debido a que cualquier vieja práctica parece no ser suficiente. La segunda parte del modelo de Ericsson y la parte en la que me quiero centrar ahora es el tipo de práctica que parece estar relacionado con el eventual desarrollo de la maestría en un ámbito determinado. Acabaré examinado ciertas críticas a algunas de las ideas de Ericsson para responder a la pregunta “¿Puede todo el mundo convertirse en un experto?” y, luego, tratar de llegar a algún tipo de punto real.

Entonces, ¿qué es la práctica deliberada? Es decir, puesto que es evidente que sólo ir a través de 10 años de práctica no significa lograrlo, ¿qué tipo de práctica hay que hacer para conseguirlo? El tipo específico de práctica que, en este caso, se conoce como práctica deliberada y en la que quiero observar con cierto detalle los diferentes aspectos que la componen.


¿Qué es la Práctica Deliberada?

Como ya he dicho en la primera parte y otra vez arriba, es claro que la sola práctica en general no logrará que se haga experto y ése es realmente el aspecto más interesante del modelo de Ericsson, la idea de que la práctica debe cumplir con ciertos criterios para tener algún valor para el desarrollo de una ejecución competente. Ahí es donde la idea de la práctica deliberada entra en juego.

Si bien hay más para el modelo completo, los postulados principales de la práctica deliberada según Ericsson son que la práctica deliberada:

  1. No es inherentemente agradable.
  2. No es juego o práctica paga.
  3. Es relevante la habilidad a desarrollar.
  4. No es simplemente ver la destreza ejecutándose.
  5. Requiere esfuerzo y atención por parte del alumno.
  6. A menudo implica actividades seleccionadas por un entrenador o profesor para facilitar el aprendizaje.

Haría notar que los críticos de este modelo pueden señalar excepciones a casi cada uno de los principios anteriores, pero, en promedio, tienden a sostenerse al observar en qué tipos de actividades participan los atletas expertos. Quiero observar brevemente cada uno y luego los ataré en algunas aplicaciones de entrenamiento.


Principio # 1: La Práctica Deliberada No Es Intrínsecamente Agradable.

De todos los factores inherentes a la práctica deliberada, este puede ser el más polémico y menos apoyado por los antecedentes. Pero algo de esto es claramente semántico.

Las personas que quieran adquirir maestría en algo, por lo general permiten que la práctica deliberada sea tediosa, aburrida y no muy divertida. Un pianista practicando escalas o ejercicios, o un atleta de realizando ejercicios para mejorar algún componente de su técnica no se describe generalmente como actividad “divertida”.

Sin embargo, a menudo se deriva un disfrute de los beneficios que se producen a partir de la práctica. Es decir, hacer ejercicios y cosas así, generalmente no es agradable per se, son los beneficios para el rendimiento los que proporcionan el disfrute (y la retroalimentación positiva necesaria para seguir haciéndolos). Así que decir que la práctica deliberada no es de por sí agradable se reduce a cómo se mire.

Hay otras excepciones también, los atletas en deportes de equipo, aparentemente, han informado que ciertos tipos de prácticas son inherentemente agradables. Como he dicho anteriormente, este es uno de los más polémicos de todos postulados originales de Ericsson.


Principio # 2: La Práctica Deliberada No Es Jugar O Rendimiento Pago.

En realidad, hay un par de aspectos en este principio. Uno es que, en términos generales, la práctica deliberada no es lo mismo que “jugar el deporte”. Esto tiende a ser especialmente cierto en los deportes de equipo donde una situación dada puede que sólo se dé una o dos veces en el contexto de un juego específico. Las probabilidades de que los atletas mejoren su capacidad para manejar esta situación es poco factible con tan pocas exposiciones a la misma: son demasiado bajas.

En situaciones de práctica deliberada, los entrenadores pueden establecer patrones comunes (por ejemplo, un bombardeo en el fútbol americano) y ejecutarlo una y otra vez dentro de una sola práctica para dar a los jugadores la oportunidad de aprender a lidiar con él. Usted podría conceptualizar una situación similar al convertirse en un experto en el ajedrez. Una configuración dispuesta de tablero puede que sólo se produzca muy raramente y, tratar de aprender la mejor manera de proceder ante ella jugando sólo al ajedrez, sería ineficiente en comparación con la posibilidad de examinarla una y otra vez en una situación práctica.
Al mismo tiempo, ser capaz de rendir en la competencia es un aspecto crítico del desempeño del experto y claramente es un componente del desarrollo de la maestría. Simplemente no suele ser la forma principal en que se desarrolla un experto.

Del mismo modo, un aspecto de la práctica deliberada es que tiende a poseer/necesitar un fuerte impulso interno para participar en la práctica en primer lugar. Si usted tiene que pagar a alguien para hacerlo, bueno…

Dicho esto, hay excepciones, especialmente con el primer aspecto del principio, el tema de jugar por sí mismo para volverse experto. Describí esto en los comentarios de Convertirse en un Experto: Práctica Deliberada, Parte 1, cuando hablé de los futbolistas brasileños. Una colectividad que a menudo desarrolla algunos atletas increíbles y sin mucho, o nada de aporte formal, por parte de entrenadores o familiares.

Más bien, el entrenamiento formal, sólo se inicia después de que los atletas forman un equipo, el desarrollo avanza (aparentemente con éxito) sin él. También se podría mirar puertas para adentro, el predominio negro en el baloncesto como otro modelo (potencialmente) similar.


Principio # 3: Es Relevante A La Habilidad Que Se Practica.

Este principio debería ser bastante obvio, aunque en realidad tiene relevancia a algo sobre lo que voy a escribir en el futuro (la discusión de la especificidad frente a la variedad). Si usted quiere llegar a ser un gran pianista, por lo general no se pasa tiempo practicando la flauta. Si usted quiere llegar a ser un gran jugador de fútbol, no gasta tiempo nadando.

Para que un tipo de práctica deliberada sea beneficiosa, tiene que ser relevante para el conjunto de habilidades del dominio que la persona está tratando de desarrollar. Lo cual no quiere decir que alguien tiene que practicar sólo la actividad que se trata de mejorar. Existe un continuo de actividades que pueden ser relativamente, más o menos relevantes para una actividad o dominio, aunque, en general, todas ellas deben tener alguna relevancia para esta última.

Por supuesto, averiguar lo que es y no es relevante es una parte importante de todo el partido y aquí es donde a menudo un entrenador o profesor entra en juego. Volveré a esto al final.


Principio # 4: La Práctica Deliberada No Es Sólo Mirar La Habilidad Que Se Realiza.

Como generalidad, esto es cierto. Usted puede ver a otro experto realizar una habilidad una y otra vez y es evidente que no va a recoger mágicamente esa habilidad. Puede ser útil en otras maneras (por ejemplo, el análisis de la técnica, o ver lo que ocurre en una cierta parte del movimiento), eso sí, pero no desde el marco de la práctica deliberada per se. Puede ser una herramienta en la caja de herramientas, pero no le hará un experto.

Por supuesto, hay una clara evidencia de que la visualización es de beneficio, pero en este punto se ha movido de la observación pasiva a la participación activa del individuo. Lo que me lleva al # 5.


Principio # 5: La Práctica Deliberada Requiere Esfuerzo Y Atención Por Parte Del Alumno.

Si bien esto debería ser obvio, en gran medida creo que es tal vez el más importante de todos los distintos principios. En la Parte 1 de este artículo y arriba mencioné que es fácil encontrar personas que han pasado 10 años haciendo algo sin mucho que mostrar (desde un punto de vista técnico o de habilidad). Tenemos claro que no los llamaríamos expertos.

Gran parte de la diferencia probablemente podría atribuirse a enfocarse (además de todo lo demás que he hablado).

Como mencioné en el artículo Warming up for the Weight Room Part 1 un aspecto adicional del calentamiento es practicar y reforzar la buena técnica y patrones de movimiento “fluidos”. Esto tiende a ser relativamente más importante para los principiantes e intermedios, pero es interesante tener en cuenta que, por lo general, encontrará atletas de alto nivel que van a través de ejercicios básicos diariamente como parte de su calentamiento.

También es importante tener en cuenta que esos mismos atletas ponen tanta concentración en hacer adecuadamente sus ejercicios de calentamiento como lo hacen durante el propio entrenamiento. Este es un aspecto clave que encuentro que a menudo se pierde de vista, muchas personas simplemente “siguen todo el procedimiento” cuando entran en calor, en vez de usarlo como un excelente momento para acumular repeticiones más perfectamente ejecutadas (lo que es un aspecto clave del aprendizaje motor) .

Y eso es una gran parte de Principio 4. La mayoría de las personas, al ejecutar una actividad determinada, sólo ponen una pequeña cantidad de esfuerzo o atención a la tarea. Por lo general, brindan un poco de atención cuando se está aprendiendo la habilidad, pero tienden a abandonarla, una vez que han logrado lo que ellos consideran una competencia suficiente. A esta altura, simplemente van en piloto automático.

Así que considere alguien que está aprendiendo a esquiar, por ejemplo. Puede que preste un montón de atención inicialmente (especialmente teniendo en cuenta el costo de las clases) para volverse mejor, hasta llegar a un punto en que puede moverse por la montaña lo suficientemente bien (en su mente). En ese momento ya no se centra en mejorar o prestar atención a lo que está haciendo: las mejoras de rendimiento decaen rápidamente. Lo mismo vale para cualquier actividad que quiera nombrar: la gente presta atención a la mejora hasta alcanzar las aptitudes básicas y luego dejan de prestarle atención a la mejora y, dejan de mejorar.

Compárese eso con el atleta de elite típico que lleva años con un foco literalmente constante y parecido a un láser en todos los aspectos de su técnica y hace esto por años. Cada vez que uno de los aspectos se vuelve más fácil o automático, empieza a trabajar en el siguiente nivel de aptitud. En algunas actividades, esto podría significar la posibilidad de realizar la actividad en situaciones más adversas. O podría cambiar su concepción de la misma manera que se ve obligado a seguir centrándose en lo que está pasando de modo de seguir mejorando. Es este tipo de enfoque activo el que está implicado en el aprendizaje en general y la automatización de los procesos, junto con la maestría.

O, como lo dijo en modo mucho más sencillo el Entreandor de Powerlifting, Guru e Innovador Louie Simmons “Incluso después de 20 años, todavía estamos trabajando siempre en la técnica”. Eso resume a la mayoría de los expertos en la mayoría de los campos, que siempre están trabajando para alcanzar el siguiente nivel de mejora, siempre manteniéndose enfocados en la próxima habilidad o capacidad, eso es lo que los mantiene mejorando. Creo que si hay un único punto en esta serie de artículos, en términos de mejora, en términos de entrenamiento de las habilidades, puede que sea este.

Por supuesto, ser capaz de hacer eso significa saber lo próximo a trabajar: en algunos casos, esto puede ser establecido a través del auto-estudio o lo que sea, las más de las veces, se requiere la irrupción de un entrenador o un maestro, lo que es el Principio # 6.


Principio # 6: La Práctica Deliberada A Menudo Implica Actividades Seleccionadas Por Un Entrenador O Profesor Para Facilitar El Aprendizaje.

Mientras que una gran cantidad de práctica deliberada (sobre todo entre los músicos) se hace solo, el hecho es que, en muchos casos, el desarrollo de conocimientos es guiado por un maestro, un mentor o entrenador. Hay una serie de razones para esto, no siendo la menor de las cuales que un buen entrenador normalmente puede guiar el desarrollo en términos de la creación de tareas prácticas deliberadas que cumplan con los criterios que he mencionado anteriormente: ser relevantes para la mejora del rendimiento, que no sean el juego mismo y que requieran atención.

Lo último es importante, al menos uno de los aspectos de aprendizaje es que la tarea que se está aprendiendo tiene que ser a la vez asequible (por lo menos en algún nivel) por el ejecutante, además de ser un desafío suficiente como para requerir atención y foco (y ser relevante y mejorar el rendimiento). Los buenos maestros y entrenadores han desarrollado paradigmas de progresión que tienden a cumplir estos dos requisitos.

Así, mientras que a un principiante raso se le podría dar el más simple de los ejercicios (pensar en escalas para un pianista o posiciones básicas para un levantador olímpico) a medida que éstas se dominan y son autonomizadas, las demandas se hacen gradualmente crecientes para que el individuo, no sólo siga avanzando, sino tenga que seguir concentrándose en lo que está haciendo, lo que es una clave para el marco de la práctica deliberada.

Hago notar y volveré a esto en un momento, de que hay una ENORME suposición incorporada en este modelo.

En una nota personal, mi propio entrenador (patinaje de velocidad, recuerde) ha estado haciendo esta mierda para mí durante los últimos 4 años y medio. Cada vez que pienso que tengo dominado algún aspecto del patinaje, me brinda algo en lo que apestar durante un poco de tiempo, sólo un ligero aumento de la dificultad para moverme o lo que sea, para acercarme a su modelo óptimo de técnica de patinaje. Y, tan pronto como me sienta a gusto con este nuevo agregado, me va a dar algo más en lo que sea bastante malo por un rato. Creo que se entiende la idea.

Por supuesto, esto puede ser contraproducente si el entrenador da al individuo algo que está mucho más allá de sus capacidades actuales y que lo hace sentir abrumado (o frustrado) y se rinde. El adecuado entrenamiento/enseñanza requiere saber si la persona está dispuesta (o quiere) trabajar en el siguiente nivel de mejora.

Pero, de nuevo, hay un sólido supuesto en esto que me lleva casi a la finalización para esta pieza.


¿Puede Todo El Mundo Convertirse En Experto?

Al leer esto, puede que haya hecho sonar que convertirse en un experto es tan sencillo como realizar el tipo correcto de prácticas por períodos suficientes de tiempo. Y puede haber un elemento de verdad en eso.

Ericsson es a menudo acusado de hacer esta afirmación (y negar el papel de las habilidades innatas o genéticas), pero una lectura más atenta de su escritura actual muestra que este no es el caso. No tengo espacio aquí para cubrir eso, obtenga el libro que mencioné en Convertirse en un Experto: Práctica Deliberada Parte 1 que ya que he tratado al final.

Sin embargo, más o menos en ausencia aparente de diferencias inherentes masivas en la capacidad innata, el principal factor determinante de si uno se convierte en experto o no es la participación en la práctica deliberada. Es decir, en la comparación de ejecutantes expertos con no expertos, el principal determinante de éxito entre los expertos es la participación en una enorme cantidad de práctica deliberada.

Pero también esto:

  • Niega el papel del talento innato.
  • Implica que todo el mundo puede convertirse en un experto con el suficiente tiempo y práctica.

Creo que algo de esto se reduce a la semántica, supongo, y a cómo se define maestría. Incluso los científicos están teniendo problemas pensando esto al hacer los estudios y definir rendimiento de experto vs no experto. Claramente la maestría no se puede equiparar con ser el mejor en algo.

Por ejemplo, considere los 20 mejores atletas en cualquier deporte, todos los cuales se esperaría que hayan superado al menos el requisito de 10 años/10.000 horas de práctica. Nosotros tenderíamos a decir que son todos expertos, pero es evidente que sólo uno puede ser el mejor. Aunque, de nuevo, Ericsson no está diciendo que la práctica deliberada puede hacerlo el mejor en algo, sólo experto en comparación con los no expertos.

Otra cuestión es una de causalidad. Ya que es fundamentalmente imposible hacer un estudio de seguimiento de un par de cientos de niños sometidos a 10.000 horas de práctica deliberada y ver si todos se convierten en expertos, la mayoría de los datos son retrospectivos. Es decir, a los atletas expertos se les dan cuestionarios para determinar lo que hicieron durante su desarrollo.

Y si bien el carácter común es la participación en grandes cantidades de práctica deliberada, esto sólo demuestra que los practicantes expertos han participado todos en el mismo nivel de práctica, esto no demuestra que cualquier persona que se dedique a esa cantidad de rendimiento deliberado puede convertirse en un experto. Dicho esto, los estudios de intervención demuestran que las personas pueden mejorar enormemente el rendimiento en ciertas habilidades (por ejemplo, memoria de dígitos) con una práctica realizada correctamente, por lo que existe al menos cierto apoyo a la idea de que la práctica conduce a mejoras.

Pero vale la pena señalar que, al margen de esta cuestión, pueden existir otras diferencias innatas, menos reconocidas que estén impactando en esto. Una pregunta que podríamos hacernos es quién es capaz (o quiere) participar en los 10 años de práctica deliberada necesarias para convertirse en un experto. No parece descabellado que los individuos difieran en su deseo innato (en algún nivel de comportamiento, biológico-genético) de participar en ese tipo de prácticas.

Es evidente que una limitación para el desarrollo de la maestría es la perspectiva motivacional, ¿tiene alguien el temperamento inherente para participar en la duración y el tipo de práctica (en ausencia de recompensas aparentes) que se requiere para convertirse en un experto? Eso además de las limitaciones de recursos que pudieran existir. En la literatura, un concepto llamado “furia de domino” a menudo expresa en términos, a los niños que muestran casi una obsesión con el dominio de una habilidad.

Ese tipo de aspecto de la personalidad es probable que ocurra en todas las personas que quieren llegar a ser grandes en algo. Y no es probable que sea un gran componente innato. Por lo general es seguro decir que las personas que tienen éxito en casi cualquier campo son un poco, digamos, obsesivas y determinadas. Si bien pueden hallarse otros factores, por lo menos una de las razones por las que tienen éxito es que ponen el tiempo para mejorar, cuando otros han abandonado.

Más allá de eso, qué pasa con el tema del talento innato, al que a menudo se le resta importancia en la literatura. Ciertamente, a pesar de las reclamaciones populares a lo contrario, muy pocos o ninguno de los principiantes muestran un verdadero talento en una destreza en particular, nadie es mágicamente bueno en algo la primera vez que lo intenta (en términos generales). Mucho de esto depende, por supuesto, de la habilidad de que se trate, pero para habilidades complejas, nadie es excelente de buenas a primeras. En el mejor de los casos usted ve diferencias relativas en el nivel en que apestan.

Incluso los supuestos niños prodigio no suelen comenzar realmente a producir su mejor trabajo hasta que se han puesto en una sólida década de práctica (se especula que el savantismo idiota autista es en realidad años de obsesiva rutina en lo que sea que les ocurra obsesionarse, aunque otros en la materia no estén de acuerdo con esto, afirmando que los artistas savant demuestran una habilidad a temprana edad de la que otros niños carecen).

Pero considere, por ejemplo, una situación en la que usted tiene 20 niños expuestos a una determinada actividad (por ejemplo hockey). De los 20, tal vez 5 sean muy malos en él, 10 sean promedios y 5 parezcan mostrar cierta capacidad innata (es decir, son un poco mejores que los otros niños). Con toda probabilidad, los 5 inferiores abandonarán, la falta de éxito va a evitar que continúen insistiendo. Algunos de los 10 promedio, puede que sigan en él, pero los 5 de la parte superior, no sólo es probable que obtengan una gran cantidad de comentarios positivos (ya sea a partir de derrotar a sus competidores o provenientes de la familia/entrenadores), sino que van a seguir adelante con él.

Básicamente, existe la posibilidad (aunque leve) de que algunos talentos innatos formen parte de un bucle de retroalimentación positiva, donde el talento precoz inicial se convierte en lo que conduce a perseguir la práctica deliberada, lo que mejora el rendimiento, lo que los lleva a seguir persiguiéndolo. Una vez más, creo que se entiende la idea.

Además, puede haber limitaciones físicas que intervienen en la capacidad de ejecutar algunas de las habilidades necesarias para la maestría (una de las hipótesis a las que se alude en el Principio 6). Está por completo bien y es correcto decir que con la progresión de la enseñanza/entrenamiento adecuada se puede llevar a alguien desde principiante a experto, pero incluso eso asume que ciertas características físicas estén presentes (en actividades como el ajedrez o la medicina, puede ser un requisito mínimo de potencia básica del cerebro, inteligencia de memoria simple y, aunque no voy a entrar en el debate sobre la biología, sólo téngalo en cuenta).

Y aunque muchos de ellos pueden ser modulados, no todos pueden. En algunos casos, se trata de una cuestión de cuándo comienza la persona. Si los bailarines de ballet no se inician lo suficientemente jóvenes nunca podrán ser capaces de lograr físicamente ciertas posiciones requeridas para un rendimiento superior. Puede haber otras limitaciones físicas o genéticas que limitan lo que una persona realmente puede lograr. Si un aspirante de gimnasia no puede alcanzar un espagat completo por limitaciones estructurales en sus caderas, será una limitación que simplemente no se puede superar.

Dicho esto, también hay ejemplos en los que la gente supera una limitación física mediante la alteración de la técnica o lo que sea que les haga trabajar alrededor de ella. Los atletas que carecen de una habilidad o capacidad determinada a veces pueden compensarlo trabajando en pos de una fortaleza diferente.

Como ejemplo de ambos, mi madre concertista de piano (y profesora) comenzó tarde y, aunque ciertamente alcanzó el estatus de experto con años de machacada práctica, físicamente no puede hacer algunas cosas musicales en el piano (en relación con el número de teclas a las que puede alcanzar desde el pulgar al meñique). Al hablar con ella sobre este tema, mencionó que ella consigue superar esto en ciertas piezas mediante la utilización de una técnica ligeramente diferente (llamada redistribución). En lugar de alcanzar las dos teclas con la misma mano, simplemente usa la otra mano. Ella ha encontrado una solución a una limitación física que le permite tocar al más alto nivel.

Nada de lo que realmente responde a la pregunta con la que empecé esta sección. Claramente no hay ninguna duda de que, dada la configuración y el tipo de correcto de práctica, casi cualquier persona puede mejorar en casi cualquier dominio. Pueden convertirse en expertos con suficiente tiempo y dedicación. Esa es quizás la cuestión más interesante, pero la más difícil de responder, así que la voy a dejar ahí.


Resumiendo: ¿Cuál Es Mi Maldito Punto?

Empecé esta serie de artículos con una cita de Dan John en el tema del entrenamiento:

    “Si es importante, hazlo todos los días, si no es importante, no lo hagas en absoluto”. – Dan Gable

Me las arreglé para ir por la tangente mayor (incluso para mí) mirando a la cuestión de la práctica deliberada y cómo se relaciona con el desarrollo de la maestría. Pero quiero unir esto nuevamente a esta cita y al entrenamiento.

Si bien la causa y el efecto se pueden invertir, no hay duda de que existe una cosa primaria en común entre los expertos en muchas áreas diferentes, y es el compromiso de mucha práctica. Pero no cualquier vieja práctica lo va a hacer, sino un cierto tipo de práctica definida por Anders Ericsson como práctica deliberada parece ser el común entre los ejecutantes expertos (con algunas excepciones interesantes).

¿Cuáles son las implicaciones de esto para el entrenamiento? Ahora, estoy asumiendo aquí que cualquiera que lea esto tiene algún deseo de ser bueno en lo que está haciendo. Tal vez quiera un press de banca perfecto, o una cargada o sentadilla, o algo más. Dudo que usted esté leyendo esto si su único objetivo es ser “aceptable en algo”.

Creo que la cita de Dan John de la declaración de Dan Gable resume gran parte de esto y en realidad hay dos partes en la misma.

Si mejorar algo es importante en su entrenamiento, ejecutarlo más veces, (dentro de ciertos límites) no menos, es probablemente el camino a seguir. Consideremos dos aprendices, quienes quieren convertirse en grandes presseros de banca. ¿Quién va a mejorar (técnicamente, al menos), el tipo que hace banca una vez a la semana por 20 repeticiones o el tipo que realiza 20 repeticiones 4X/Semana? Creo que todos estamos de acuerdo en que el segundo (de nuevo con la consideración dada a la carga general, etc.)

Aquí es donde los calentamientos (tal y cómo Dan John implementa esta idea) se pueden utilizar con gran beneficio. Considere la posibilidad de que alguien quiere mejorar en los levantamientos olímpicos. Si fuera a empezar cada entrenamiento con un calentamiento que consista en algunos complejos básicos que incluyan cargada olímpica o de potencia de manera que llegue a unas 15-20 buenas repeticiones al comienzo de cada sesión de ejercicios (al principio de cualquier cosa que les toque hacer en su entrenamiento), imagine cuántas repeticiones podría lograr en el curso de un año, en comparación a alguien que entrena el movimiento una o dos veces por semana sin los calentamientos. Si acaso no aumenta de manera exponencial, al menos suma.

Lo mismo sucede con las series de entrada en calor antes de las series de trabajo. Este es un momento tan bueno como cualquier otro para practicar una buena técnica, conseguir retroalimentación (si tiene un compañero de entrenamiento) y centrarse realmente en lo que está sucediendo, técnica o muscularmente. Puede que sólo sean un puñado de repeticiones por ejercicio pero, de nuevo, esto se suma con el tiempo. Y ya que tiene que hacerlas de todos modos, podría hacerlas también en pos de un beneficio de mejora a largo plazo. No se limite a mover la barra por 10 repeticiones rápidas en press de banca, observe dónde están los codos, dónde golpea la barra, la trayectoria de la barra. Y si hay problemas, corríjalos. Con el tiempo, este tipo de práctica deliberada conduce a mejoras.

Me gustaría señalar que este es también el razonamiento de sistemas de entrenamiento, tales como Engrasar el Carril de Pavel. Hay un gran aspecto neuronal para el desempeño en la mayoría de las habilidades y, realizarlas con frecuencia (aunque en modo sub-máximo) va en dirección hacia la mejora de las capacidades neuronales. Aunque 10 repeticiones por día no parecen ser mucho, en el transcurso de 6 a 12 meses (o más) se suman de manera significativa.

Por supuesto, en cuanto a la segunda parte de este artículo, el que es ahora ya demasiado largo, todo esto depende de que el individuo esté realmente prestando atención a lo que está haciendo durante los calentamientos. Como he citado en lo anterior, me parece que la mayoría de los practicantes sólo van a través de los movimientos en los calentamientos, están escuchando su reproductor de MP3 o viendo a las ardientes niñas sobre los steps, o lo que sea; lo que no están haciendo es enfocarse en lo están trabajando.

Sin embargo, qué perra, los ejercicios son aburridos, no son divertidos y esa chica es muy ardiente.

Sí, todo es verdad. Pero si usted desea mejorar (o, eventualmente, convertirse en un experto), eso es lo que tiene que hacer.


Acerca del Autor.

Lyle McDonald comenzó a interesarse en las ciencias del ejercicio y la nutrición en la escuela secundaria a través de su participación en artes marciales, gimnasia, triatlón y levantamiento de pesas. Esto le llevó a seguir una licenciatura en ciencias en Kinesiología en la Universidad de California, Los Ángeles. El plan de estudios incluyó una cantidad abrumadora de la fisiología humana básica, la anatomía, bioquímica, endocrinología, así como cursos de fisiología del ejercicio, biomecánica y nutrición.

Después de su graduación en 1993, se involucró en el entrenamiento personalizado en una variedad de entornos. Desde ese momento hasta el presente es cuando realmente aprendido sobre algunas de las realidades sobre el entrenamiento, la nutrición, etc.

Ha publicado cinco libros sobre diversos aspectos del ejercicio y la dieta entre los que se encuentran el famoso libro "Ketogenic Diet", así como de "Rapid Fat Loss Handbook" y "Guide to Flexible Dieting". Además ha escrito para diversas revistas (Flex y la ahora difunta Peak Training Journal), y sitios web (que incluyen Cyberpump, Mesomorphosis, MindandMuscle, ReadtheCore).

Es propietario del sitio http://www.bodyrecomposition.com/.

 

Traducido por Juan Ignacio Arenillas con autorización del autor.

Imagen de Portada: por Tsutomu Takasu (All Japan Water Polo Championships) [CC-BY-2.0 (http://creativecommons.org/licenses/by/2.0)], via Wikimedia Commons.

This article has 3 Comments

  1. Muy bueno el articulo te deja pensando en todo. Se transfiere bárbaro para cualquier actividad que uno realice desde lo deportivo , educativo ,etc. Hablo de mi experiencia como entrenador de personas y atletas no me considero un experto ni mucho menos pero si analizo y busco soluciones y métodos que ayuden a la mejora permanente de mi alumnado pero siempre encaminado sobre una base solida y siempre con mucha corrección sobre acciones nuevas y sin descuidar lo ya adquirido . Muchos entrenadores se encargan de que el atleta o alumno realizo cosas que complejas sin saber por mejorar su condición fisica y deportiva rápida , pero olvidan el analicis del individuo ej si un jugador de rugby no sabe parase hacer una sentadilla sin barra , un peso muerto , va a realizar una cargada de potencia desde el suelo.? Nooooo. Al menos de la manera correcta sin tener beneficio alguna y no va a mejorar nada !!!!! Yesoso gurís del entrenamiento se llaman así mismo expertos y se la saben todas !!! De todos los que conozco el 90 por ciento es así. para finalizar creo que todos tendrían que leer este articulo maravilloso  saludos atentamente sebastian carbone

  2. Excelente articulo aplicable a cualquier ambito de la vida. Gracias por la traduccion Juan. Lyle McDonalds es poco conocido y valorado aca en la Argentina, no conocen la habilidad de desmenuzar que tiene la teoria.

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