La Paradoja del Profesional de la Fuerza y el Acondicionamiento.


¡Mi amigo Rob Panariello me ofreció publicar este excelente blog que estoy seguro que usted apreciará! 
Bret Contreras.

La Paradoja del Profesional de la Fuerza y el Acondicionamiento.

Robert A. Panariello MS, PT, ATC, CSCS
Ortopedista y Terapista Físico del Deporte Profesional
Centro Profesional de Rendimiento Deportivo
Nueva York, Nueva York.

El rol y las responsabilidades del Professional de la Fuerza y Acondicionamiento (F & A) son muy distintivas, especialmente cuando se consideran en comparación con la otra organización del “equipo” de profesionales, los cuales también son responsables de la atención médica y el rendimiento deportivo del atleta (es decir, médicos y profesionales de la rehabilitación, entrenadores de posición / asistentes / jefes, etc). Este artículo no es ciertamente para minimizar las responsabilidades y habilidades únicas de estos otros varios contribuyentes de la organización del “equipo” de profesionales, sino simplemente para expresar las claras diferencias en la metodología y habilidades que son necesarias para la ejecución por parte del profesional de F & A como parte de su responsabilidad y contribución para asegurar la mejora óptima de diversas cualidades físicas y el éxito de rendimiento deportivo del atleta. Una de las diferencias más importantes en la responsabilidad del profesional de F & A en comparación con los otros del “equipo” de profesionales, todos los cuales contribuyen, tanto al éxito de los atletas, como del equipo, es el elevado nivel de “estrés” necesario programado y aplicado al atleta a través del programa de entrenamiento de mejora del rendimiento atlético. Es esta aplicación de "estrés" debidamente programada, la que es considerada como la fábrica desde donde se origina el programa de entrenamiento.

El profesional de F & A es responsable de la mejora y la consecución de los objetivos de rendimiento de condición física (diversas cualidades físicas) del atleta (y equipo). Estas responsabilidades incluyen, pero no están limitadas a un proceso de evaluación para determinar las carencias y necesidades “físicas” del atleta, la preparación (capacidad de trabajo) del atleta para garantizar la prescripción del entrenamiento de alta intensidad y, el desarrollo e implementación de un diseño de programa de entrenamiento de mejora atlética seguro y adecuado. Este diseño de programa supondrá una selección predeterminada de ejercicios específicos a realizar por el atleta, a lo largo del tiempo (periodo de entrenamiento), con diversos volúmenes de ejercicios prescritos y aplicados (es decir, repeticiones) e intensidades (es decir, peso, velocidad, etc.) para ayudar al atleta a alcanzar sus metas de desempeño atlético determinadas en el momento de la evaluación del atleta. Un componente muy esencial en la prescripción del programa de mejora de entrenamiento atlético es la incorporación de niveles apropiados y predeterminados (por individuo) del estrés que debe aplicársele al atleta. Estos niveles de estrés aplicados (a menudo altos) son cruciales y necesarios para que la “adaptación” del cuerpo dé a lugar. Esta adaptación es vital para que el desarrollo de las diferentes cualidades físicas (fuerza) del atleta surjan en la preparación para la competición deportiva.

El modelo fundamental de entrenamiento, así como el proceso de adaptación resultante se derivan del “Síndrome de Adaptación General”, inicialmente descrito por Hans Selye en 1936 y posteriormente refinado por Selye en 1956. Este modelo fundamental de concepto también se conoce en la literatura como el “Ciclo de Supercompensación”. Este modelo de respuesta al estrés (Figura 1) se inicia por medio de una Fase de Alarma (Reacción), ya que el estímulo (de entrenamiento), (aplicación de la tensión), resulta en una perturbación de la homeostasis del cuerpo. Entonces, el cuerpo responde al estímulo aplicado (Fase de Resistencia) mediante la recuperación y la reparación de sí, mientras que promueve un retorno hacia la línea de base (homeostasis) inicial. La Fase de Resistencia es seguida por un período de "Supercompensación", en el que el cuerpo se adapta al estímulo inicial (aplicación del estrés) mediante un rebote por encima de la anterior línea de base (homeostasis) con el fin de gestionar mejor el estímulo inicialmente perturbador que fue aplicado, en caso de que éste se presentase una vez más. El "Agotamiento" o Fase "Desentrenamiento" sobreviene con una reducción del nivel inicial del organismo, o por debajo del nivel de homeostasis, como resultado de una aplicación errónea de un estímulo (es decir, demasiado, demasiado pronto, o inadecuado). Un análisis en profundidad del "Síndrome de Adaptación General" de Selye está más allá del alcance de este plática, sin embargo, es muy recomendable que el profesional de F & A se familiarice con el modelo de Selye.


Figura 1. Modelo de respuesta al estrés basado en Hans Selye “Síndrome de Adaptación General”


La paradoja del Profesional de la Fuerza y el Acondicionamiento.

La organización de los distintos profesionales del “equipo”, aplican todos una variedad de estrés físico predeterminado para una adaptación que mejore la condición física y la capacidad atlética del atleta. Muchas veces el médico del equipo puede verse en la necesidad de realizar una cirugía, aplicando un estrés físico de corte, taladrado, etc, en un intento de restaurar la anatomía natural del atleta para un óptimo retorno al rendimiento deportivo. El profesional de la rehabilitación también aplica un estrés físico en la forma de modalidades, habilidades manuales, una matriz de intensidades de ejercicio, etc. para la adaptación, de modo que el atleta finalmente (a) vuelva a jugar (en temporada) o (b) regrese a la participación del programa de entrenamiento atlético de mejora del rendimiento del período de fuera de temporada. El entrenador de posición / asistente / jefe aplicará el estrés físico durante la práctica (es decir, ejercicios) para perfeccionar el nivel de habilidad relacionada con el juego de los atletas.

Aunque algunos profesionales de F & A participan en la rehabilitación post-lesión/post-cirugía del atleta, se podría argumentar que ninguna otra organización del equipo profesional aplicará al atleta los altos niveles de estrés físico que transcurren durante el programa de entrenamiento de mejora del rendimiento atlético.

Es fundamental que el profesional de F & A aplique un (alto) estrés al atleta en forma de “intensidad”. Este alto nivel de intensidad (física) aplicada es mucho mayor que el estrés físico al que una persona puede estar acostumbrado, en comparación con las actividades diarias de la vida, el entrenamiento de la condición física en el gimnasio, la rehabilitación física después de una lesión o cirugía, así como muchos otros escenarios donde se aplica “intensidad” (estrés) para la adaptación y mejora de diversas cualidades físicas (fuerza). La aplicación de la intensidad puede ocurrir a través de diversos métodos, tales como el ejercicio aplicado con peso (carga), velocidad del ejercicio, pliometría (saltos / lanzamientos), etc. El establecimiento de este alto nivel de estrés aplicado, es monitoreado por el profesional de F & A para garantizar un ambiente lo más seguro posible, uno que seguramente es “más seguro” y aventajadamente “controlado”, en comparación con el medio ambiente que no puede ser controlado, el ambiente de caos que surge en el ámbito de la competencia atlética. Si el atleta no fuera expuesto a los niveles (altos) de estrés que esencialmente se producen durante el programa de entrenamiento de mejora atlética, ¿cómo podría cualquier equipo de organización profesional esperar que (a) el atleta mejore de manera óptima sus diversas cualidades físicas de fuerza y rendimiento para la competencia atlética y, lo que puede ser de mayor importancia, (b) tolerar las tensiones extremas y sin control de la competencia atlética?

A lo largo de mi carrera he tenido muchas conversaciones con varios profesionales de F & A  quienes han declarado que durante su carrera se les presentaron circunstancias en que otras estructuras, miembros del “equipo”, parecían vacilar en aprobar la aplicación de alto estrés al atleta durante el programa de entrenamiento de mejora atlética y / o donde el profesional de F & A  tenía en realidad prohibida la prescripción y aplicación de un diseño de programa de alto estrés para el atleta, debido a la preocupación por los posibles daños que pudiesen ocasionársele a los atletas. Yo también tuve una experiencia de ese tipo que ocurrió durante mis diez años como Jefe de F & A en la 1 División de una Universidad. Si al atleta se le permite participar en un programa de mejora atlética supervisado y organizado por un profesional de F & A, pero se le prohíbe la aplicación de ejercicio de alto estrés adecuadamente programado, entonces, ¿estamos colocando al atleta en un mayor riesgo de lesiones el día de la competencia atlética?


Incidencia de las Lesiones Deportivas: Deporte de Participación vs Entrenamiento con Pesas.

Uno puede preguntarse por primera vez; un jugador de fútbol con LCA de rodilla reconstruida, un pitcher con un manguito rotador y / o labrum reparado quirúrgicamente, un jugador de hockey que recibió una conmoción cerebral, un luchador de MMA con una lesión en la espalda baja y un jugador de baloncesto con rotura de ligamentos del tobillo ¿qué tienen todos en común? Tras la aparición de la lesión y / o cirugía (si es necesario), así como la rehabilitación y tests post-lesión/post-cirugía que la acompañan, a estos atletas se les permite volver al entorno de alto estrés, donde la lesión se produjo inicialmente: el ambiente del día del partido. Está bien documentado que la mayoría de las lesiones deportivas suceden durante la temporada de juego y se producen durante el día de la competición atlética (Tabla 1), así también que la incidencia de lesiones deportivas “tradicionales” supera con creces a las lesiones que ocurren durante el entrenamiento y participación del tipo de levantamiento de pesas o pesas (Tabla 2). La menor incidencia de lesión del “tipo levantamiento de pesas” puede ser debido a la creación de una alta intensidad aplicada adecuadamente programada en un medio ambiente “controlado” al momento en que estos levantamientos pesados (alto estrés) son ejecutados. Si al atleta se le permite participar el día del partido, en un escenario (ambiente) de alto estrés incontrolado (caos), ¿por qué entonces habría duda de la aplicación de un alto estrés adecuadamente programado y aplicado, en un ambiente controlado (sala de pesas) durante el entrenamiento para la mejora del rendimiento del atleta?

Tasa de Lesiones Durante Partidos de Fútbol Masculino 35,9
Tasa de Lesiones Durante Práctica de Fútbol Masculino en Otoño 3,8
Tasa de Lesiones Durante la Práctica de Fútbol Masculino en Primavera 9.6
Tasa de Lesiones Durante Partidos de Fútbol Femenino 16,4
Tasa de Lesiones Durante La Práctica de Fútbol Femenino 5.2
Tasa de Lesiones Durante Competencia (15 Deportes) 13.8
Tasa de Lesiones Durante la Práctica (15 Deportes) 4,0

* La exposición se define como un atleta que participa en una práctica o juego.

Tabla 1. Tasa de Lesiones por Cada 1.000 Exposiciones por Atleta de 15 Deportes Universitarios (Modificado de Hootman y col)


Escuela de Fútbol Infantil 6,20
Rugby Reino Unido 1,92
Rugby Sudafricano 0,70
Basquetbol del Reino Unido 1,03
Baloncesto EE.UU. 0,03
Atletismo EE.UU. 0,57
Atletismo del Reino Unido 0,26
Fútbol Americano EE.UU. 0,10
Entrenamiento con Pesas 0,0035
Levantamiento de Olímpico de Pesas (Envión, Arranque) 0,0017

Tabla 2. Incidencia de Lesiones por 100 Horas de Participación en Diversos Deportes de Participación (Modificado de Hamill)


Así es la paradoja del profesional de F & A. El desarrollo e integración de un adecuado programa de entrenamiento de alto estrés, realizado para la adaptación en un ambiente seguro y controlado, en un esfuerzo para prevenir también la ocurrencia de posibles lesiones durante la participación del atleta en dicho programa de entrenamiento de mejora atlética.


Abordando la Paradoja del Profesional de Fuerza y Acondicionamiento.

Una consideración al abordar la paradoja profesional de F & A se basa en la filosofía y el modelo de la “Jerarquía del Desarrollo Atlético” (Figura 2) del entrenador de F & A y Salón de la Fama Al Vermeil. El modelo (pirámide) de jerarquía del entrenador Vermeil para el desarrollo de diversas cualidades físicas de un atleta se produce a lo largo de un continuo específico. Este continuo se inicia en la base de la pirámide, con el eventual progreso ascendente hacia cada (siguiente) nivel de cualidad física una vez que los criterios del presente nivel de entrenamiento de la cualidad física se logran. Esto ciertamente no es para insinuar que sólo una cualidad física es entrenada en solitario en un período de tiempo específico. Por el contrario, varias cualidades físicas pueden ser entrenadas durante el mismo período de “jerarquía”, sin embargo, se recomienda que sólo una cualidad física específica sea el énfasis principal en cada “etapa” de desarrollo de cualidad física resultante. Lo que también ocurre durante la “etapa” de cada cualidad física a desarrollar es la aplicación de estrés, el que es esencial para asegurar la “adaptación” del organismo y la adhesión continua en este modelo de desarrollo físico. El adecuado nivel de tensión programado y aplicado dependerá de muchos factores, tales como la experiencia de entrenamiento del atleta (es decir principiante vs avanzado), la edad del atleta (es decir, escuela secundaria vs profesional), el sexo del atleta (es decir, masculino vs femenino) y si el atleta ha tenido una lesión o cirugía reciente para nombrar unos pocos.

Lo que es particularmente importante es la segunda etapa de este modelo, la etapa del desarrollo de la capacidad de trabajo. Un atleta debe estar preparado para la eventual aplicación de alto estrés. Los niveles elevados de estrés programado aplicados a un atleta no preparado colocan al atleta en un mayor riesgo de lesión.

 
Figura 2. Jerarquía del Desarrollo Atlético (Al Vermeil)


La “Intensidad 100% Segura” de Rendimiento de Ejercicio. 

La prescripción y aplicación de ejercicio de rendimiento se presenta en muchas profesiones y situaciones. Algunos ejemplos son los niveles adecuados de estrés físico programado, prescritos por el profesional de la rehabilitación, el entrenador personal, y el entrenador de F & A para su paciente / cliente / atleta, para que tenga lugar la adaptación del cuerpo. Como se señaló anteriormente, para que se produzca la adaptación necesaria (mejora física) del cuerpo, la homeostasis del cuerpo debe ser “alterada”. Esta perturbación de la homeostasis a través del estrés aplicado, producirá un aumento en la adaptación no sólo del músculo, sino de los huesos, ligamentos, tendones, los sistemas fisiológicos y cardiovasculares, así como otras estructuras anatómicas y “sistemas” del cuerpo. Una real “Intensidad 100% Segura” de rendimiento de ejercicio, probablemente resulte también en un esfuerzo aplicado inadecuado (insuficiente), dando lugar a ningún cambio en la alteración de la homeostasis del cuerpo y posteriormente a ninguna obligación para que el organismo responda a este estímulo de estrés insuficiente. Por lo tanto, el efecto resultante de la aplicación de un nivel de estrés de entrenamiento de mejora de las cualidades físicas insuficiente (muy bajo), es una pérdida de valioso tiempo de entrenamiento.

Todas las intensidades de ejercicio que se aplican con una adecuada preparación, prescripción y programación, emplazan un nivel de estrés mayor de lo “normal / seguro” en el organismo. Este alto, sin embargo apropiado nivel de estrés aplicado, es necesario para que una perturbación de la homeostasis del organismo tienda a ocurrir. Todos los ejercicios de estrés programados tienen tanto riesgo como beneficio. Es responsabilidad del profesional de F & A incorporar los niveles adecuados de estrés programado, para los ejercicios seleccionados a realizar por los atletas de quienes es responsable, en un medio ambiente controlado (seguro).

El profesional de F & A tiene la responsabilidad única de la aplicación de alto estrés al atleta, probablemente un estrés más alto que cualquier otro miembro de la organización, “equipo” de profesionales. La aplicación de alto estrés es necesaria para la adaptación del atleta y la mejora de las cualidades físicas para la participación en el escenario a menudo violento e incontrolado del deporte. Al atleta lesionado comúnmente se le permite regresar al entorno más alto conocido de estrés, el día del partido, a menudo el mismo entorno donde la lesión se llevó a cabo. El profesional de F & A es necesario no sólo para el desarrollo de las diversas cualidades físicas para la mejora del rendimiento deportivo del atleta, sino tal vez más importante aún, para preparar al atleta para el incontrolado, caótico y a menudo violento ambiente de la competición atlética. Prohibir o ignorar este requisito no sólo privará al atleta de su potencial físico / deportivo, sino que también es probable que coloque al atleta ante un mayor riesgo de lesiones.


Referencias.

1. Hamill, B, “Relative Safety of Weightlifting and Weight Training”, Journal of Strength and Conditioning Research, 8(1): 53 -57, 1994.
2. Hootman JM, Dick, R, and Agel J, “Epidemiology of Collegiate Injuries for 15 Sports: Summary and Recommendations for Injury Prevention Initiatives” Journal of Athletic Training, 42(2): 311 – 319, 2007.
3. Selye, H. The Stress of Life, New York McGraw-Hill Book Co. Inc., 1956
4. Vermeil, Al Personal Conversation


Acerca del Autor.

Rob es un graduado de la Universidad de Ithaca con un B.S. tanto en Terapia Física y Educación Física / Entrenamiento Atlético. También posee una Maestría en Fisiología del Ejercicio del Queens College. Es Terapeuta Físico con licencia, Entrenador Atlético Certificado NATA y Especialista en Fuerza y Acondicionamiento NSCA certificado. Rob tiene más de 30 años en el campo del entrenamiento atlético, la rehabilitación deportiva y el rendimiento deportivo.

Rob ha estudiado la ciencia de la fuerza y el acondicionamiento de la antigua Alemania del Este, la Unión Soviética y Bulgaria. Su experiencia incluyen 10 años (1986 – 1995) como Primer Entrenador de Fuerza y Preparador Físico de la Universidad de St. John, Liga Mundial de Fútbol Americano de Nueva York / Nueva Jersey Knights (1991) y WUSA NY POWER de la Liga Profesional de Fútbol Femenino (2001-2002 ). Se desempeña como consultor de varios equipos universitarios y entrenadores de fuerza de la NFL, NBA y Universidades.

Es reconocido a nivel nacional en el campo de la Rehabilitación de la Medicina Deportiva, la Fuerza y el Acondicionamiento. Rob brinda conferencias a nivel nacional sobre estos temas y cuenta con más de 60 publicaciones revisadas por pares.

Rob recibió el prestigioso National Strength and  Conditioning Association President’s Award en 1998 y está en el Salón de la Fama de los Entrenadores de Fuerza y Acondicionamiento de los EEUU.


Traducido por Juan Ignacio Arenillas con autorización del autor.


Imagen de Portada: por Brooke Vaughn [Public domain], via Wikimedia Commons.

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